Un yihadista señalaba objetivos en TikTok y la pena es de risa

La radicalización islamista sigue penetrando en España a través de las redes sociales, y la Justicia acaba de dictar una nueva sentencia que pone de manifiesto la gravedad del problema. Un ciudadano marroquí afincado en Murcia ha sido condenado por la Audiencia Nacional a cuatro años de prisión por autoadoctrinamiento terrorista y enaltecimiento del terrorismo. El caso revela cómo plataformas como TikTok se convierten en herramientas para difundir la yihad y preparar posibles atentados en suelo español.

La radicalización digital y la actividad en redes

La Audiencia Nacional ha sentenciado a un marroquí de 37 años residente en Murcia a un total de cuatro años de cárcel tras reconocer los delitos de autoadoctrinamiento y enaltecimiento del terrorismo. El acusado mantenía una intensa presencia en Facebook, Instagram y especialmente en TikTok, donde acumuló cerca de 3.200 seguidores.

A través de estos perfiles difundía y compartía contenido que ensalzaba a los muyahidines, promovía la “guerra santa” y alentaba acciones violentas en nombre del islam radical. “El acusado consumió, publicó y compartió durante años gran cantidad de publicaciones en las que se alentaba de manera explícita a la yihad”, según los hechos probados. Esta actividad se prolongó al menos desde octubre de 2023, cuando se inició la investigación policial.

La sentencia destaca que el individuo se radicalizó en internet y utilizó las redes para extender su ideología entre terceros, un patrón cada vez más habitual en el yihadismo solitario que las fuerzas de seguridad intentan frenar con escasos resultados.

Recordemos que no estamos ante un solo caso que sea excepcional. Cada vez se está extendiendo más este tipo de noticias como: Detenido yihadista que manipulaba a jóvenes para ser terroristas | Última Hora y Noticias de España | Nuestra España

La búsqueda de objetivos concretos para atentados

Más allá de la propaganda, el condenado buscó información sobre posibles objetivos terroristas en la región de Murcia. Entre ellos figuraban la estación de trenes de la capital, varias comisarías y una congregación religiosa mormona. También investigó cómo fabricar bombas caseras, demostrando una clara intención de pasar de las palabras a los hechos.

La operación culminó con su detención hace un año por el Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Guardia Civil, una unidad especializada que tuvo que desplazarse desde Madrid ante la seriedad de la amenaza. El barrio del Infante, en Murcia, vivió momentos de tensión durante el operativo.

Este caso no es aislado. La facilidad con la que se accede a manuales de fabricación de explosivos y a información sobre infraestructuras críticas en internet evidencia las lagunas de seguridad que los gobiernos de izquierdas y el PP han sido incapaces de cerrar.

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Una condena insuficiente ante la amenaza real

La sentencia impone, además de los cuatro años de prisión, tres años de libertad vigilada y doce años de inhabilitación absoluta. El acusado aceptó un acuerdo con la Fiscalía, lo que ha evitado un juicio completo.

Esta pena es de risa y absoluta vergüenza. Cuatro años por promover la yihad y estudiar atentados contra policías y civiles españoles parecen escasos cuando el objetivo declarado del islamismo radical es someter a Occidente. “La amenaza yihadista no ha desaparecido; simplemente se adapta a las nuevas tecnologías”, advierten expertos en seguridad consultados en fuentes judiciales.

Mientras el PSOE y el PP continúan con políticas de inmigración masiva sin control la islamización se extiende por barrios enteros, casos como este demuestran que España se ha convertido en un objetivo fácil para el terrorismo islámico. Vox lleva años denunciando esta realidad que los partidos del consenso prefieren ignorar.


Escrito el 09/04/2026
Equipo NE