2 años de cárcel por espiar a su hijastra de 16 con cámaras

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha ratificado una condena que pone de manifiesto la gravedad de ciertos comportamientos dentro del ámbito doméstico. Un hombre ha sido sentenciado a dos años y cuatro meses de prisión por instalar cámaras ocultas en las habitaciones de su hijo y de su hijastra, menor de edad en el momento de los hechos.

Los hechos probados que el tribunal no ha cuestionado

Según la sentencia confirmada, el acusado colocó dos dispositivos camuflados: uno en un reloj en la habitación de la menor y otro en un altavoz en la de su hijo. Ambos jóvenes mantenían una relación sentimental conocida por el padrastro. Las grabaciones captaron imágenes íntimas, incluyendo a la menor desnuda o manteniendo relaciones sexuales. El tribunal destaca que el hombre guardaba 259 imágenes y dos vídeos en su ordenador personal.

“La declaración de la víctima es totalmente creíble”, subrayan los magistrados, respaldada por pruebas objetivas. Este tipo de invasión no solo vulnera la intimidad más básica, sino que revela una actitud peligrosa hacia los menores bajo su techo.

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La pena impuesta y las medidas adicionales

Además de la prisión, el condenado deberá pagar 12.000 euros de multa, 20.000 euros de indemnización a la víctima y cumplir seis años de alejamiento y prohibición de comunicación con ella. Fue absuelto del delito de corrupción de menores al no demostrarse difusión de las imágenes ni implicación directa de la joven en los actos grabados.

Esta sentencia, aunque firme, vuelve a evidenciar las carencias de un sistema judicial que, en ocasiones, parece más preocupado por formalismos que por la protección real de los menores frente a amenazas internas.

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Reflexión sobre la erosión de la familia y la seguridad en el hogar

Este caso no es aislado. Refleja una sociedad donde la confianza familiar se rompe y donde ideologías progresistas han debilitado los roles y responsabilidades parentales tradicionales. Mientras el Gobierno y la izquierda promueven narrativas que diluyen la autoridad familiar, situaciones como esta demuestran la necesidad urgente de medidas firmes que prioricen la protección de los más vulnerables.

“Movido por la intención de vulnerar su espacio más reservado”, dice la sentencia. Frase que debería hacernos reflexionar sobre quién vigila realmente a los vigilantes del hogar.


Escrito el 30/04/2026
Equipo NE