Sánchez y el asalto final a la televisión: ya tiene su ‘TelePedro’

El Consejo de Ministros ha consumado lo que muchos ya advertían como un paso inevitable hacia el control total de la narrativa pública en nuestro país. Con la adjudicación de la nueva licencia de TDT al grupo SIETE, liderado por figuras estrechamente vinculadas a Moncloa, el Ejecutivo establece los cimientos de lo que popularmente ya se conoce como la TelePedro de propaganda sanchista. Esta maniobra no es un simple trámite administrativo; es la entrega de una frecuencia nacional por 15 años renovables a empresarios que han demostrado una lealtad inquebrantable al proyecto político del PSOE, marginando opciones con mayor trayectoria empresarial para priorizar la afinidad ideológica.

El control de las ondas bajo la batuta de José Miguel Contreras

La decisión de otorgar esta concesión al grupo SIETE, dejando fuera a gigantes como Mediaset, confirma que los criterios técnicos han sucumbido ante los intereses partidistas. Al frente de este proyecto se encuentra José Miguel Contreras, una figura cuya trayectoria está indisolublemente ligada al aparato de comunicación del Gobierno actual. Este nuevo canal, que previsiblemente operará bajo el nombre de «La Siete», nace con el estigma de ser un órgano de difusión diseñado a medida de las necesidades del presidente.

Resulta alarmante cómo el sistema de concesiones públicas se utiliza para premiar a los «amigos» del poder. La creación de esta TelePedro de propaganda sanchista busca blanquear las constantes cesiones del Ejecutivo y construir un muro mediático que proteja a Sánchez de cualquier fiscalización externa. Es, en esencia, un mecanismo de autodefensa pagado con el espectro radioeléctrico que pertenece a todos, pero gestionado por y para unos pocos.

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Espejos autoritarios: de México a Venezuela en la TDT española

No podemos ignorar las similitudes entre este movimiento y las estrategias de comunicación empleadas por regímenes que han erosionado la democracia desde dentro. La consolidación de la TelePedro propaganda sanchista guarda paralelismos inquietantes con el uso que Claudia Sheinbaum en México o Nicolás Maduro en Venezuela hacen de sus propias plataformas mediáticas. En ambos casos, el objetivo es el mismo: eliminar la disidencia y transformar el periodismo en una herramienta de agitación estatal.

«La adjudicación de una frecuencia por 15 años a un entorno tan ideologizado es una hipoteca para la libertad de expresión», señalan voces críticas ante un proceso que parece diseñado para perpetuar un mensaje oficialista sin fisuras. Mientras en otros países se lucha por la pluralidad, aquí se subvenciona el aplauso. Este nuevo canal no viene a sumar diversidad, sino a multiplicar los altavoces de un Ejecutivo que se siente cada vez más incómodo con el escrutinio público y que desprecia la neutralidad institucional.

Este afán de control se extiende también a la persecución de quienes no comulgan con el dogma oficial, un patrón que ya hemos visto en la reciente campaña contra jueces y periodistas incómodos.

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El blanqueamiento de la gestión y la muerte de la pluralidad

El horizonte que se dibuja con «La Siete» es el de una televisión dedicada a justificar lo injustificable. Desde la amnistía hasta las dudosas gestiones económicas, todo pasará por el filtro de Contreras y su equipo para ser presentado como un éxito sin precedentes. Es la culminación de un proceso de colonización de la esfera pública donde ya no importa la verdad, sino el relato.

La nueva licencia de TDT es el último clavo en el ataúd de la independencia mediática en las ondas nacionales. El Gobierno no solo quiere gobernar, quiere que se le adore, y para ello necesita su propio púlpito. La exclusión de otros competidores demuestra que no se buscaba la mejor oferta televisiva, sino la más dócil. Con esta adjudicación, el sanchismo se asegura una trinchera mediática para la próxima década, blindando su propaganda frente a los cambios de ciclo político que la calle ya empieza a demandar. Es inevitable que nos cuestionemos con la línea que está teniendo RTVE, ¿Estarán intentando desvirtuar TVE para que tenga más audiencia y así preparar a su público para que vayan a TelePedro?


Escrito el 27/05/2026
Equipo NE