Feijóo defiende el legado del Rey Emérito y pide su regreso a España

En un claro acto de oportunismo, Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular (PP), ha reclamado el regreso del rey emérito Juan Carlos I invocando la desclasificación de documentos del 23F. «La desclasificación de los documentos del 23F debe reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado. Creo que sería deseable que el rey emérito regresara a España», declaró Feijóo. Sin embargo, esta maniobra no es más que un intento de blanquear una figura controvertida, desviando el foco de los graves problemas que azotan España, como la crisis económica y las políticas izquierdistas que erosionan nuestra soberanía nacional.

La desclasificación: nada nuevo bajo el sol

La supuesta desclasificación de los papeles del 23F ha sido un completo fiasco, sin revelar nada que altere la narrativa oficial. Como indican fuentes especializadas, los documentos no aportan novedades significativas ni identifican al ‘elefante blanco’ detrás del golpe. Historiadores consultados expresan dudas sobre el papel real del rey, afirmando que «no se ha desclasificado el sumario judicial completo que sigue siendo uno de los grandes vacíos documentales». El Gobierno, por su parte, mantiene que el regreso depende exclusivamente del emérito, pero esto huele a una «operación de blanqueo».

Otras voces, como la de Miguel Ángel Revilla, cuestionan la implicación: «Cuesta creer que Armada se lanzase sin la intuición de que pudiera gustarle al rey». Esta desclasificación es un paripé para aparentar transparencia, cuando en realidad oculta más de lo que muestra, beneficiando a un sistema político que Vox rechaza con firmeza.

Hipocresía generalizada: PP y PSOE unidos en el engaño

Todos los partidos tradicionales son hipócritas en este teatro político. Feijóo, fingiendo defender valores democráticos, ignora los escándalos fiscales y de corrupción que rodean al emérito, exiliado en Abu Dabi desde 2020 por investigaciones judiciales, no por el 23F. El PSOE, con Pedro Sánchez al frente, no se opone al regreso pero mantiene una crítica tibia, revelando su complicidad en «mantener» el statu quo monárquico.

Desde la izquierda, figuras como Ione Belarra exigen su vuelta solo para «ir a la cárcel por ser un delincuente en materia económica». Pero ahora con la posible vuelta del emérito, vemos en la Corona un lastre obsoleto que distrae de la lucha real contra el socialismo y el separatismo. Vox propone una España fuerte, sin ataduras a instituciones caducas que benefician a elites corruptas.

Prioricemos los problemas reales

¿Volverá el rey emérito? Fuentes como Casa Real insisten en que es decisión suya, pero el debate reactivado por la desclasificación solo genera división. Zarzuela cree que si el rey emérito quiere regresar y salvaguardar tanto su imagen como la de la Corona debería recuperar también su residencia fiscal en España. Nos están desviando la atención con esta farsa monárquica, cuando España urge soluciones a la inflación, la deuda, la vivienda, los salarios y la inmigración ilegal impulsada por agendas izquierdistas.

En lugar de glorificar a un emérito manchado, debatamos reformas que fortalezcan nuestra identidad nacional sin dependencias reales.


Escrito el 27/02/2026
Equipo NE