El nacimiento de Marruecos y el desastre de Annual

Escrito el 10/08/2026
Enrique

El nacimiento de Marruecos y el Desastre de Annual

Por Enrique11:58 h

Lo que la historia ha bautizado como la «guerra de Marruecos» a principios del siglo XX es, en realidad, un relato de ...

Por Enrique J. Ortiz

Mohamed V. Abuelo del rey actual de Marruecos.

Lo que la historia ha bautizado como la «guerra de Marruecos» a principios del siglo XX es, en realidad, un relato de resistencia tribal y errores de cálculo coloniales. Para comprender la magnitud de la tragedia que culminó el 9 de agosto de 1921, es imperativo despejar un error conceptual común: el enemigo de España no era el Reino de Marruecos ni la autoridad de su Sultán. La contienda se libraba contra las cabilas o tribus bereberes del Rif, un pueblo que no solo despreciaba la hegemonía española, sino que tampoco aceptaba la soberanía del propio sultán marroquí, hasta tal punto que se acabó formando una República del Rif, creada por Abd el Krim. Tuvo poca vida ya que España y Francia se repartieron el territorio y derrotaron a los Rifeños. De esta manera España mantuvo del control del estrecho gracias a la ayuda del Reino Unido y Francia aumentó sus territorios más allá de Argelia.

La influencia francesa fue decisiva en la configuración del Marruecos moderno. Marruecos no existía como un Estado soberano independiente, existía el Sultanato alauí, y las relaciones se basaban en vasallaje desde siglos atrás y cuando el sultán tenía fuerza suficiente para imponerlo. Lo que Francia hizo fue implantar un protectorado que transformó profundamente su estructura política, administrativa, económica y territorial entre 1912 y 1956.

A finales del siglo XIX y principios del XX, Marruecos era un objetivo de las potencias europeas por su posición estratégica (control del Estrecho de Gibraltar y salida al Atlántico). Francia, que ya controlaba Argelia y Túnez, fue consolidando su influencia a través de acuerdos diplomáticos como la Entente Cordiale con Reino Unido en 1904, y la Conferencia de Algeciras de 1906, también con intervenciones militares como la ocupación de Oujda y el bombardeo de Casablanca en 1907, justificadas por el impago de la tremenda deuda económica que el sultán había adquirido con los galos. Finalmente, la crisis de Tánger 1905 y la Crisis de Agadir 1911, terminaron reconociendo la preeminencia francesa.

El momento clave fue el Tratado de Fez (30 de marzo de 1912). El sultán Abd al-Hafid lo firmó bajo fuerte presión militar francesa ya que las tropas rodeaban Fez. Con este tratado Marruecos (el sultanato) se convirtió en un Protectorado francés, el sultán mantenía formalmente la soberanía y el prestigio religioso, pero Francia asumía el control real de la política exterior, el ejército, la administración, la justicia, las finanzas y las reformas. Poco después, un acuerdo franco-español asignó a España una zona menor en el norte (Rif) y zonas en el sur. Tánger quedó como ciudad internacional.

Abd el-Krim

El primer Residente General, el mariscal Hubert Lyautey (1912-1925), aplicó una política de “gobierno indirecto”: respetaba en apariencia las instituciones tradicionales (el Makhzen y el sultán), pero en la práctica Francia dirigía todo. Lyautey impulsó la “pacificación” militar del territorio (que se completó hacia 1934) y la modernización selectiva.

Las principales transformaciones impulsadas por Francia fueron la reorganización del aparato estatal, se crearon estructuras burocráticas centralizadas y se modernizó el ejército, la construcción de puertos (especialmente Casablanca), ferrocarriles, carreteras, así como el desarrollo de la agricultura orientada al mercado francés y las explotaciones mineras. Miles de colonos franceses se instalaron y compraron tierras. Además, planificaron ciudades europeas junto a las medinas tradicionales e introdujeron sistemas educativos y judiciales de inspiración francesa. Finalmente, el francés se consolidó como lengua de la administración, la élite y la educación superior (legado que persiste hoy).

En la práctica, el Protectorado funcionó como una colonia encubierta: el sultán firmaba los dahirs (decretos), pero estos eran elaborados y controlados por las autoridades francesas. Hubo que inventar una autoridad política central y se utilizó lo que solo había sido una autoridad religiosa.

Tras la Segunda Guerra Mundial y el auge del nacionalismo marroquí (liderado por el sultán Mohammed V, futuro rey), Francia reconoció la independencia el 2 de marzo de 1956, ante la imposibilidad de mantener dos guerras de independencia colonial: Argelia y Marruecos. España lo hizo poco después abandonando el territorio en 1960. El Tratado de Fez quedó anulado

En resumen, Francia inventó Marruecos. Rediseñó el Estado marroquí moderno bajo el Protectorado, transformando una monarquía medieval en un país con instituciones centralizadas de estilo europeo, manteniendo la dinastía alauí como símbolo de continuidad.

Continuará mañana...