La última cruzada de la ONG del catalán: Piden grabar al médico si habla español.
El presidente de Plataforma per la Llengua pide grabar consultas al médico si se usa el español y exige niveles de catalán a sanitarios y estudiantes.
El presidente de Plataforma per la Llengua, Òscar Escuder, ha reclamado en un acto nacionalista que los ciudadanos grabar consultas al médico cuando el facultativo se dirija a ellos en español. Lo ha hecho para documentar quejas y presionar a la consejera de Salud. La entidad también exige pruebas de catalán a los estudiantes de Medicina y un calendario de acreditación obligatoria para los profesionales.
Grabar consultas al médico como herramienta de presión
Òscar Escuder intervino este lunes en la 58ª Universidad Catalana de Verano, el principal encuentro anual del nacionalismo, en una mesa sobre el 90º aniversario del Diccionario de medicina de Manuel Corachan. En su ponencia titulada «el combate por la lengua en el ámbito de la salud», lamentó que el catalán no esté garantizado en la atención sanitaria y pidió una actitud activa a los usuarios.
«Si somos suficientemente previsores hemos de entrar a la consulta del médico grabando lo que pasa», afirmó. Según relató, las quejas sirven «para que la señora consejera de Salud Olga Pané no pueda decir que no hay quejas». El problema, insistió, es «muy grave» y requiere estas medidas. Escuder, que es cirujano maxilofacial, defendió que los pacientes deben formalizar reclamaciones cada vez que sean atendidos en español.
Esta petición de grabar consultas se enmarca en la estrategia habitual de la entidad para recabar pruebas y forzar a las administraciones. No se trata de una sugerencia aislada: forma parte de un discurso que convierte la relación médico-paciente en un campo de batalla lingüístico.
Una herramienta digital permite evaluar el uso del catalán en comercios de Cataluña, se está utilizando para apuntar a los que no y señalarlos
Gasta más de lo que ingresa y cobra subvenciones públicas
Según su propia Memòria d'activitats 2025, Plataforma per la Llengua ingresó 3.070.594,60 euros y gastó 3.177.039,92. Gasta más de lo que ingresa: el desfase supera los 106.000 euros.
Las subvenciones representaron 682.109,45 euros, el 22,2 % de los ingresos. Las cuotas de socios fueron la partida mayor (2.113.926,14 euros). Casi la mitad del gasto (1.522.462,10 euros) se fue en personal. El Govern de Salvador Illa ha incrementado las ayudas a esta entidad respecto al último año de Aragonès.
Una organización que vive en parte del erario público parece dedicar recursos a campañas de señalamiento mientras su propia contabilidad muestra un desequilibrio.
Mientras el president Salvador Illa se empeña en imponer el catalán como única lengua en las instituciones y celebra supuestas mejoras en la seguridad, la realidad en Cataluña muestra una escalada ...
Discrimina el español mientras cobra dinero público
La web de la entidad ofrece catalán e inglés. No hay versión en español. La misma organización que exige C1 a médicos y B2 a estudiantes de Medicina —el 40 % de las 1.333 plazas anuales las ocupan alumnos de otras comunidades— y que dice que «en los países normales las cosas son obligatorias» excluye el castellano de su propia comunicación.
«Los gobiernos no se atreven a hacerlo porque quedaría feo», reconoció Escuder al defender las pruebas de catalán para entrar en Medicina. El PSC de Illa y Pané no recorta el grifo. Al contrario: financia a quien convierte el bilingüismo real en presunta discriminación y pide grabaciones en la consulta.
El resultado es una sanidad tensionada por la lengua, profesionales de fuera señalados y una ONG que, con fondos públicos, gasta por encima de sus ingresos y trata el español como lengua a combatir.