Alerta de espionaje en la OTAN: oficial de la Armada y una cita de Tinder
Un oficial de la Armada en Northwood fue repatriado tras una alerta de espionaje en la OTAN por su relación con Janina White, conocida a través de Tinder.
La contrainteligencia española y la Alianza Atlántica abrieron una alerta de espionaje en la OTAN cuando un capitán de corbeta destinado en Northwood —sede del Mando Marítimo Aliado (MARCOM)— inició presuntamente, una relación con Janina White, de 49 años, doble nacionalidad británica y polaca. El militar, en proceso de separación y padre de dos hijos, fue presuntamente apartado, perdió el acceso a la base y regresó a España. Ni The Objective ni El Debate acreditan que White sea agente; sí recogen contactos, pases de visitante y un perfil que los servicios calificaron de riesgo.
Tinder en Northwood: lo que relata The Objective
Según The Objective, White conoció al oficial en Tinder y acudió a la fiesta de familias del cuartel. El destino no era menor: desde MARCOM se coordinan las operaciones navales aliadas y el seguimiento de la flota rusa, incluidas las agrupaciones SNMG1 y SNMG2, en las que suelen participar fragatas españolas. En 2024, la SNMG1 estuvo al mando del contralmirante Joaquín Ruiz Escagedo.
La investigación familiar halló que su abuelo paterno, Ivan Vasilevich, fue capitán de primer rango de la marina soviética, condecorado en la Segunda Guerra Mundial. White lo reivindicó por escrito: «Me crié en los valores militares tradicionales… lealtad a la patria». En plena pesquisa, ella pedía periodistas de defensa: «Estoy trabajando en un asunto relacionado con cuestiones clave… el Ministerio de Defensa (DoD) y la OTAN». Fuentes de The Objective no la dan por agente acreditada, la comparan con un «Pequeño Nicolás» y, aun dudando de parte de su relato, sostienen que sí hubo contactos reales con el FSB: ella misma admitió un café con un supuesto agente llamado Andrei que preguntó por su pareja española. Habla inglés, polaco, ruso, italiano, francés, alemán, chino y árabe; ha sido candidata local conservadora y asesora inmobiliaria de fortunas rusas en Londres.
El calendario de El Debate y The Telegraph
El Debate, citando a The Telegraph, fija el inicio en octubre de 2024. A las dos semanas, White se instaló en el piso de dos habitaciones del militar en Ruislip. Abrieron cuenta conjunta, planearon vacaciones y hablaron de tener hijos. En diciembre acudió, con pase de visitante de un día, a la fiesta de Navidad en el comedor de suboficiales de Northwood.
Las «preocupaciones de seguridad en Marcom» afloraron en el primer semestre de 2025. Investigaron España y la OTAN; el Reino Unido, según documentos judiciales citados por el diario británico, no participó. El 19 de junio de 2025 el mando de Northwood revocó el pase del oficial. El destino en MARCOM se rescindió el 29 de julio de 2025. White no fue detenida y niega ser agente: «Sé con toda seguridad que no soy una espía rusa. La última vez que lo comprobé, no lo era». Dice que en San Petersburgo, al visitar a su padre enfermo, un hombre presentado como Andrei, del FSB, la interrogó dos horas sobre el trabajo del militar. Ella afirma: «Sabía que estaba tratando con la flota y los submarinos rusos clandestinos. Pero estaba totalmente prohibido hablar de cualquier detalle al respecto en casa». En junio de 2025 le acompañó a Oeiras (Portugal); sostiene que ella se quedó en la piscina. El 26 de agosto de 2025 intentaron entrar de nuevo en Northwood; los documentos califican de falso que el oficial hubiera perdido el pase. Intervino la policía; nadie fue detenido. White pide revisión judicial y denuncia discriminación al Ministerio de Defensa británico. El portavoz de Marcom, comandante Tim Pietrack, se limitó a no comentar asuntos de personal.
Alerta de espionaje en la OTAN: no es un caso aislado
The Objective añade que la inteligencia militar española ha visto otros tres casos en los que destinos internacionales o la Habilitación Personal de Seguridad quedaron en entredicho por parejas de terceros países. A los desplegados en Lituania o Letonia se les previene del riesgo; una fuente militar resume: «Es pisar aquello y activan el Tinder». El episodio no prueba una red, pero sí un agujero: un oficial con acceso al seguimiento de submarinos y de la llamada flota fantasma llevó a una visitante, conocida en una app, al recinto que la Alianza considera sensible.