Bruselas refuerza abordajes y control diplomático ante las amenazas de Rusia a España
Eleva abordajes a buques con pabellón falso y el control a diplomáticos rusos ante las amenazas de Rusia a España, Italia y Francia. Robles calla.
La Comisión Europea sostiene que la Unión y los Estados miembros han elevado su respuesta a las actividades híbridas del Kremlin, en plena alerta sobre drones lanzados desde el mar contra España, Italia y Francia. Bruselas cita abordajes a buques con pabellón falso, recorte de la presencia diplomática rusa y coordinación con la OTAN. En Madrid, Defensa no ofreció reacción pública.
Abordajes a la flota fantasma y diplomáticos bajo lupa
El Ejecutivo comunitario asegura que las operaciones navales de la UE y de los socios incluyen «el abordaje de buques sospechosos de navegar bajo pabellones falsos, de conformidad con el Derecho internacional», junto al «desmantelamiento progresivo de la flota fantasma». Añade la reducción de la huella diplomática rusa y controles más estrictos a sus desplazamientos en Schengen, «trabajando estrechamente con la OTAN frente a la amenaza de Rusia». El portavoz Thomas Regnier admitió que el espacio aéreo europeo «ha sido violado en varias ocasiones» y que «se están produciendo varios ataques híbridos dirigidos» contra Estados miembros.
Las amenazas de Rusia a España no sorprendieron en Bruselas
Fuentes comunitarias afirmaron que el aviso «no sorprendió en absoluto». La Comisión evitó confirmar o desmentir si el modelo de ataque —drones desde barcos— ya se ha visto en otros países y se refugió en «contactos regulares con los Estados miembros». El comisario de Defensa, Andrius Kubilius, ya advirtió que Rusia «puede lanzar drones con facilidad, desde barcos o desde la costa», con daño a aeropuertos y al turismo. Mark Rutte, desde Nueva York, dijo que Moscú intensifica su acción cibernética y que la Alianza «está preparada».
Escudos en el papel y silencio en el flanco sur
Bruselas exhibe la Iniciativa de Defensa contra Drones y los llamados Escudo Aéreo y Escudo Espacial, pero Regnier precisó que la cuestión «compete a las autoridades nacionales». El Ministerio que dirige Margarita Robles no se pronunció, pese al despliegue español en el flanco este. La alerta sitúa el riesgo en el Mediterráneo. El contraste es claro: se anuncian coordinaciones continentales mientras Moncloa elude explicar qué cobertura real tiene el litoral. El precedente de la crisis de Ceuta, presentada después como guerra híbrida, deja la misma pregunta: ¿Quién responde cuando el aviso llega de fuera y el Gobierno calla?