Italia recupera la energía nuclear: Meloni cierra 40 años de veto ideológico
El Senado italiano aprueba la ley que devuelve a Italia un marco para la energía nuclear 40 años después. Todos los detalles, aquí.
El Senado italiano ha dado luz verde definitiva a la ley que devuelve al país un marco para producir energía nuclear, cortado desde 1990. La votación —81 votos a favor, 51 en contra y siete abstenciones— cierra el trámite que la Cámara de Diputados aprobó en junio. Giorgia Meloni ha calificado la decisión de «valiente y de sentido común».
Un marco legal, no una central inmediata
El texto no autoriza construir una planta. Otorga al Gobierno doce meses para decretos sobre seguridad, autorizaciones, residuos y relación con los territorios. El ministro Gilberto Pichetto Fratin habla de «jornada histórica» y sitúa los primeros reactores entre 2033 y 2034. No se resucitan las centrales de los años ochenta: el perímetro son los pequeños reactores modulares y tecnologías avanzadas.
Por qué Italia vuelve a la energía nuclear
«Hoy importamos electricidad producida por las centrales nucleares de naciones cercanas, pero no podemos producirla nosotros. Esta ley sirve para cambiar las cosas», escribió Meloni.
El Ejecutivo estima que un 11% de nuclear ahorraría unos 17.000 millones en descarbonización hasta 2050; el plan nacional contempla hasta el 22%. La oposición —Partido Demócrata, Cinco Estrellas y verdes— votó en contra y recuerda los referéndums de 1987 y 2011. Una encuesta de Demopolis de junio refleja la contradicción: el 51% apoya reabrir la producción, pero una mayoría rechaza una planta cerca de casa.
El sentido común que en España se aplaza
Roma deja de fingir que comprar megavatios franceses es una política industrial. En España, el Gobierno socialista mantiene el calendario de apagón hasta 2035, con una prórroga acotada de Almaraz hasta junio de 2030. La misma izquierda que aquí vende el cierre como virtud ecológica denuncia en Italia «plazos largos» y costes inciertos. El contraste es político: seguridad energética frente a dogma. Quien prioriza megaparques y expropiaciones agrarias sobre generación estable elige dependencia.