EEUU protege su economía protegiendo sus fronteras: permiten deportación a terceros países
El Supremo de EEUU desbloquea las deportaciones a terceros países aplicable de forma provisional. Se valorará el fondo en diciembre
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha autorizado este martes, con carácter provisional, reactivar las deportaciones a terceros países, incluso con aviso mínimo o nulo. Seis magistrados conservadores frente a tres progresistas dejan en suspenso los fallos que exigían comunicar el destino y permitir impugnarlo. El Gobierno federal alegó que mantener esa traba equivaldría a una «emergencia nacional».
Una herramienta cuando el país de origen no recibe
Washington presenta el mecanismo como vía para expulsar, entre otros, a extranjeros con antecedentes penales si no cabe devolverlos a su nacionalidad. El Departamento de Justicia pidió alzar la sentencia del juez Brian Murphy, que consideró ilegal la práctica del Departamento de Seguridad Nacional tras una demanda colectiva de organizaciones proinmigración.
Las deportaciones a terceros países rigen hasta diciembre
La autorización es inmediata y provisional. El Supremo oirá el fondo en diciembre. Sotomayor, Kagan y Jackson votaron en contra. Organizaciones y medios cifran en más de 25.000 los enviados a 29 países desde el regreso de Trump; Reuters indica que la gran mayoría habría ido a México. Figuran destinos como Sudán del Sur, Ruanda, Esuatini, Uganda, Guinea Ecuatorial, Liberia y la República Centroafricana.
Frontera que se cierra frente a frontera que se diluye
Estados Unidos recupera una palanca de retorno. En España, el Ejecutivo de Sánchez combina el discurso de acogida con un sistema que, ante la saturación —como se vio en Ceuta—, termina por interiorizar la entrada. Quien no decide a quién permanece acaba externalizando el coste a la seguridad y a los servicios públicos.