Junts anuncia el no a los decretos de vivienda y dejaría a Sánchez sin mayoría
Junts anuncia el no a los decretos de vivienda de Sánchez. Feijóo ve normas incompatibles y Rufián corrige a Junqueras antes del pleno del viernes
Pedro Sánchez llega al pleno del viernes sin la mayoría que necesita. Fuentes de Junts aseguran que votarán en contra de los dos decretos de vivienda, porque el Gobierno solo metió «cuatro pinceladas» en el borrador que le enviaron. El PP anuncia el mismo no y Gabriel Rufián corrige el sí de Oriol Junqueras.
Cuatro pinceladas y un texto ya cerrado
«Les hemos hecho llegar un borrador al Gobierno y sólo han metido cuatro pinceladas. O meten el texto completo o no hay nada de qué hablar». El reproche es de fondo: «Hay medidas fiscales para los inquilinos, pero no para los propietarios». Publicado en el BOE, el decreto no admite enmienda sin retirarlo.
Miriam Nogueras se dijo «decepcionada» y «preocupada». A su juicio, los fondos «pueden seguir comprando» y el inquilino primaría sobre el hijo en una herencia. Del segundo texto, la prórroga automática pedida por Sumar y el Sindicato de Inquilinas, no habló: Junts ya lo había rechazado. «Falta rigor, solvencia y compromiso».
Dos decretos de vivienda incompatibles
Alberto Núñez Feijóo denunció «dos normas incompatibles entre sí»: una prórroga forzosa hasta 2028 y otra indefinida, de modo que un real decreto derogaría al anterior. «España no se merece a un Gobierno tramposo», dijo, y lo comparó con la técnica de la ley del «sí es sí». El PP votará no a ambos. Ese rechazo llega, conviene decirlo, sin una alternativa de construcción sobre la mesa del pleno.
Rufián sostuvo que «los textos del PSOE hay que verlos a contraluz, por si acaso» y que leerá «hasta la última coma», aunque desde Barcelona se hubiera anunciado el sí. Junqueras, horas antes, había defendido el voto favorable para la urgencia, pese a admitir que las medidas no aumentan la oferta.
La aritmética que deja al Gobierno sin red
Sin los siete escaños de Junts, el bloque contrario suma 172 votos frente a 171. El no elevaría el rechazo a 179. Ni una abstención salvaría el trámite: un empate a 171 obligaría a repetir la votación y, si persistiera a la tercera, el decreto decaería. Sánchez se juega una bandera de la legislatura con el texto ya publicado y los socios de investidura en desbandada.