Vídeo: separatistas queman la bandera de España en Barcelona en una noche de disturbios
Imágenes de anoche en Barcelona: encapuchados habrían quemado la bandera de España al grito de «puta España» en el aniversario del 1-O.
La noche del jueves volvió a dejar en el centro de Barcelona la estampa que el separatismo radical reserva a cada aniversario. Un grupo de encapuchados prendió fuego a la bandera de España al grito de «puta España» en el noveno aniversario del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. SER Catalunya habló de «aldarulls» en el centro.
El grito y la bandera de España
Unas 600 personas, según la Guardia Urbana citada por varios medios, salieron a las 19:30 de la plaza Urquinaona hacia la Jefatura de la Policía Nacional en Via Laietana. La convocatoria era de la ANC, los CDR y la Assemblea de Joves. En las pancartas se leía «Puta España, puto PSC». En un punto de Via Laietana quemaron una bandera de España. El Nacional recoge que Ignasi Rigau, de la ANC, llamó al 1-O «gran victoria contra el Estado» y advirtió a los partidos secesionistas que, si no les acompañan, «les pasaremos por encima».
Contenedores y lanzamientos
Los Mossos informaron de que, sobre las 20:35, un grupo desplazó contenedores al centro de la calzada y los quemó en Urquinaona, Ronda Sant Pere y Pau Claris con Casp. Habrían sido seis los contenedores. También hubo lanzamientos de pirotecnia, huevos y botes de humo contra los agentes que protegían la jefatura, según El Nacional. Los Mossos emitieron avisos acústicos e intervinieron, según su comunicado, sin material antidisturbios, para que los Bomberos apagaran el fuego.
Nueve años sin coto político
Nueve años después de aquella consulta ilegal, el separatismo sigue ocupando la calle mientras el PSOE ha convertido la amnistía en doctrina y el PP no ha desmontado ese marco. La quema de la bandera de España no es un exceso aislado: es el lenguaje de quienes tratan al Estado como enemigo y a sus símbolos como combustible. La pregunta no es si volverán a hacerlo. Es por qué nadie en el Gobierno pone coto a esta rutina.