Pedro Sánchez abre la puerta a reformar la constitución en la próxima legislatura
Anunció la reforma en Gijón para blindar las pensiones con el IPC, una medida ya prevista en la ley ordinaria que requiere tres quintos de las Cámaras.
Pedro Sánchez anunció este lunes en Gijón su compromiso de impulsar una reforma de la Constitución durante la próxima legislatura para blindar la revalorización de las pensiones conforme al IPC, en un acto de precampaña ante las elecciones del 29 de noviembre. El presidente del Gobierno presentó la medida en el Pabellón de las Naciones del recinto ferial Luis Adaro, ante unas 6.000 personas según la organización del PSOE, y la vinculó a la necesidad de proteger el poder adquisitivo de los jubilados frente a posibles cambios futuros.
El anuncio en el mitin de precampaña de Gijón
Durante su intervención, Sánchez recordó las movilizaciones de pensionistas en la década anterior y afirmó que su Ejecutivo había recuperado la actualización anual de las prestaciones. «Ante la amenaza del PP y de Vox, asumo el siguiente compromiso: la próxima legislatura reformaremos la Constitución también para blindar las pensiones y su revalorización conforme al IPC», declaró el candidato socialista. El acto, con lema «La fuerza de la gente», se celebró en una comunidad con elevado peso de población jubilada y sirvió para pedir una mayoría de 176 escaños que permita «llegar antes y más lejos» en los avances sociales.
Una reforma de la Constitución que ya figura en la ley ordinaria
La revalorización anual conforme al IPC medio de los doce meses previos a diciembre ya está recogida en el artículo 58 de la Ley General de la Seguridad Social, de modo que la propuesta de Sánchez no introduce un aumento nuevo sino que elevaría esa garantía a rango constitucional. El artículo 50 de la Carta Magna ya obliga a los poderes públicos a garantizar «pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas», aunque no menciona expresamente el IPC. Elevar el mecanismo a la Constitución exigiría el procedimiento del artículo 167, que requiere el voto favorable de tres quintos de cada Cámara (210 diputados en el Congreso y la proporción equivalente en el Senado), un umbral que demanda consensos amplios difíciles de alcanzar en el actual clima político.
El debate sobre la sostenibilidad y el coste de la medida
La promesa llega en un momento en el que analistas advierten de la presión creciente del gasto en pensiones, que podría aproximarse al 17 % del PIB hacia 2050 según proyecciones del propio Ejecutivo, frente a cifras actuales en torno al 12 %. El desequilibrio entre cotizaciones e ingresos se cifra en decenas de miles de millones anuales, lo que plantea interrogantes sobre si blindar el IPC dificultaría ajustes futuros necesarios para la viabilidad del sistema. Sánchez pidió a los asistentes pensar en padres y abuelos al votar, mientras la oposición recuerda que cualquier reforma constitucional de este calibre dependería del acuerdo con fuerzas que el propio candidato presenta como amenaza. La iniciativa, sin texto normativo aún, se perfila como uno de los ejes de la precampaña socialista.