Este martes 20 de enero se ha celebrado la sesión constitutiva de la XII legislatura de la Asamblea de Extremadura tras las elecciones autonómicas del 21 de diciembre de 2025. En esa sesión se ha elegido al presidente de la Cámara regional. Manuel Naharro Gata, diputado autonómico del Partido Popular (PP), ha sido elegido presidente de la Asamblea de Extremadura.
La votación se ha producido en segunda vuelta, porque en la primera no se alcanzó la mayoría absoluta exigida. En la segunda, con mayoría simple, Naharro obtuvo 29 votos —todos los del Grupo Popular— suficientes para ser elegido.
Los 29 diputados del PP votaron a favor de Naharro.
Los 18 diputados del PSOE respaldaron a su candidata, Blanca Martín.
Los 11 parlamentarios de Vox votaron a Ángel Pelayo Gordillo, su propio candidato.
Los 7 de Unidas por Extremadura votaron a Nerea Fernández.
La elección de Naharro se ha producido en un contexto de tensiones entre el PP y Vox. Las negociaciones entre ambas formaciones para un pacto de gobierno en Extremadura se habían suspendido poco antes de la constitución de la Cámara, lo que ha llevado a que no se llegara a un acuerdo amplio para la Mesa de la Asamblea.
Aunque el PP ha obtenido la presidencia, también se está repartiendo el resto de puestos de la Mesa según la proporcionalidad de escaños entre los grupos parlamentarios (el PP tiene la mayoría relativa, seguido por PSOE, Vox y Unidas por Extremadura).
Tras la elección de Naharro, se abre el plazo de 15 días para que este proponga un candidato para presidir la Junta de Extremadura (posiblemente María Guardiola, presidenta en funciones) y se intenten formar acuerdos para investidura. La falta de entendimiento entre PP y Vox complica el avance de ese proceso.
Desde Vox se ha negado haber roto las negociaciones con el Partido Popular (PP) argumentando que Guardiola no estaría dispuesta a cambiar políticas ni respetar las exigencias del partido, mientras que el PP apunta a una ruptura súbita y sin motivo claro por parte de Vox.
Vox acusa al PP de no querer «un cambio real» en la región. El portavoz de Vox, José Antonio Fúster, ha sido claro: «En ningún caso rompemos nada», pero insiste en que las condiciones son «extraordinariamente razonables» y que el problema radica en el presupuesto, demandando consejerías con fondos ejecutables para implementar políticas como la reducción de impuestos y el fin del Pacto Verde.
Este bloqueo no solo complica la investidura de Guardiola como presidenta de la Junta, porque sin un acuerdo para asegurar apoyos, podría llevar al proceso a un periodo extra de negociación o incluso a una repetición de las elecciones si no se logra un pacto estable.
Aragón: otro eslabón del ciclo electoral autonómico
Mientras Extremadura vive esta situación, Aragón se prepara para celebrar sus elecciones autonómicas el 8 de febrero de 2026. Aunque la atención mediática no ha profundizado tanto como en Extremadura o Castilla y León, esta cita también forma parte de un calendario electoral muy apretado en España, con varias comunidades votando en pocas semanas.
La dinámica en Aragón influye en el contexto nacional y regional: los resultados allí se interpretarán como un termómetro de la fortaleza de los principales partidos, justo antes de que se celebren otras elecciones como las de Castilla y León este marzo.
Las encuestas de Sigma Dos para El Mundo pronostican que el PP mejoraría al 38,1% de votos, subiendo 2,6 puntos, aunque sin mayoría absoluta. Aquí surge el dilema: el PP necesitará a Vox para gobernar, como indican los sondeos. Vox, con Alejandro Nolasco, podría pasar de 7 a más escaños, fortaleciendo su posición. ¿Aprenderá el PP o repetirá errores? El Gobierno de Aragón ya informa sobre el voto por correo, recordando que el plazo arranca en enero.
Mañueco adelanta las elecciones en Castilla y León al 15 de marzo
En paralelo a la situación en Extremadura, Alfonso Fernández Mañueco (PP), presidente de la Junta de Castilla y León, ha anunciado la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones autonómicas para el 15 de marzo de 2026, fecha que corresponde al límite legal tras agotar la legislatura iniciada en 2022.
La decisión se comunicó tras un Consejo de Gobierno y se hará oficial con la publicación del decreto en el Boletín Oficial de la Comunidad. La campaña arrancará el 27 de febrero y se prolongará hasta el 13 de marzo, con la constitución de las nuevas Cortes prevista para el 14 de abril.
Esta cita es significativa por varias razones:
- Es la tercera comunidad en acudir a las urnas tras los comicios ya celebrados en Extremadura y los próximos de Aragón.
- Marca la segunda elección consecutiva en solitario para Castilla y León, tras la ruptura de la coalición con Vox en 2024.
- El resultado y la posible distribución de escaños serán clave para determinar si el PP logra una mayoría estable o si necesitará acordar con otras fuerzas.
Según algunas encuestas, el PP lideraría la intención de voto, seguido por PSOE y Vox, aunque ninguno con mayoría absoluta garantizada, lo que pone de manifiesto un escenario político fragmentado.
Un ciclo electoral definido por pactos, tensiones y citas clave
España vive un momento intenso de política autonómica: bloqueos y posibles rupturas de pactos, procesos de constitución de parlamentos autonómicos, y un calendario electoral seguido de cerca por partidos y votantes. Extremadura explora vías para superar la incertidumbre de gobernabilidad con PP y Vox; Aragón se prepara para votar en pocos días; y Castilla y León afronta unas elecciones decisivas para su futuro político bajo el liderazgo de Mañueco.
En este contexto, el papel de las alianzas y de la negociación entre formaciones será clave para definir no solo quién gobierna en cada comunidad, sino también el equilibrio político nacional de los próximos meses.

