La Agencia Tributaria refuerza sus inspecciones y controles con herramientas de inteligencia artificial avanzada
La Agencia Tributaria ha incorporado progresivamente tecnologías basadas en inteligencia artificial para mejorar sus procesos de supervisión fiscal. En septiembre de 2023, invirtió 326.000 euros en la adquisición de 500 licencias de un software especializado que permite el análisis detallado de grandes volúmenes de información digital procedente de dispositivos electrónicos. Esta herramienta, conocida como Cellebrite Pathfinder y suministrada por la empresa Syvalue junto con otras firmas del sector como Ondata y Onrecovery, se dirige principalmente a las unidades de inspección encargadas de examinar datos de contribuyentes que mantienen expedientes administrativos o judiciales en curso. Paralelamente, para la campaña de la Renta 2026 correspondiente al ejercicio 2025, la institución ha confirmado el uso de inteligencia artificial y otras capacidades tecnológicas con el objetivo de identificar posibles irregularidades de manera más eficiente. Aunque no se registran modificaciones normativas de gran calado, el aumento en el volumen de datos disponibles y las mejoras en el cruce de información elevan de forma notable la capacidad de control.
La inversión en un sistema de análisis forense para expedientes en curso
La compra de estas licencias representa un paso más en la estrategia de la Agencia Tributaria, que previamente había adquirido una versión del mismo sistema orientada a la clonación, desencriptación y extracción completa del contenido de ordenadores y teléfonos móviles de personas investigadas por posibles incumplimientos tributarios. Con la incorporación de Pathfinder, se añade ahora la fase de filtrado y procesamiento inteligente de toda esa información compleja y desestructurada. El concepto de pathfinder navega por miles de terabytes de datos , fotografías y conversaciones de chat sin conexión aparente, las analiza e interconecta a la caza del fraude con el fin de «facilitar procesos de regularización».
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Una reflexión sobre la capacidad real de esta tecnología y la protección de datos: cuando la inteligencia artificial une elementos, interpreta expresiones coloquiales y determina qué información resulta relevante mediante algoritmos, ¿automáticamente la hace disponible al funcionario, a Hacienda sin ningún tipo de requisito previo? ¿La Agencia Tributaria es el ojo que todo lo ve o la «telepantalla» de Orwell? La Agencia Tributaria ha mantenido una apuesta constante por estas soluciones, pasando de herramientas que permiten el acceso inicial a los dispositivos a sistemas que examinan exhaustivamente todo lo extraído. En 2023, periodo en el que se formalizó esta adquisición, se llevaron a cabo inspecciones formales a 29.674 contribuyentes, una cifra que ascendió a 30.467 durante 2024. Los pliegos técnicos del contrato destacan que no se trata de una solución puntual, sino de una capacidad industrial: el sistema soporta hasta 500 extracciones activas de forma simultánea, con acceso para un máximo de 100 usuarios y la posibilidad de que hasta 20 analistas trabajen en paralelo. Esto equivale, en términos operativos, a disponer de medio millar de entornos de análisis forense funcionando al mismo tiempo, lo que multiplica la escala de revisión de información digital.
Capacidades técnicas del software y las implicaciones para la privacidad de los contribuyentes
Los documentos del contrato especifican que se han adquirido arquitecturas de inteligencia artificial preparadas para interpretar contextos completos, analizando textos con el fin de identificar entidades, personas, organizaciones o temáticas específicas. Esto supone un avance respecto a las búsquedas basadas únicamente en coincidencias exactas, ya que el programa emplea técnicas avanzadas de Procesamiento de Lenguaje Natural para comprender el significado de las comunicaciones con un nivel de abstracción próximo al humano. El algoritmo de esta IA analiza expresiones cotidianas como “los papeles”, “la receta” o “el encargo” podrían ser interpretadas por el algoritmo como referencias a posibles facturaciones irregulares o activos ocultos, en función del patrón general de la conversación.
«Estos algoritmos están entrenados para reconocer patrones visuales concretos, como vehículos de gama alta, inmuebles, joyas o documentos físicos a través de OCR avanzado, detectando si una fotografía corresponde a un contrato, una factura o una nota manuscrita. Para localizar un elemento relevante, el sistema debe necesariamente procesar todas las imágenes almacenadas en el dispositivo, incluidas aquellas de ámbito estrictamente privado o familiar» .
El empleo de inteligencia artificial en la campaña de la Renta 2026 y los principales ámbitos de vigilancia
La campaña de la Renta 2026, relativa al ejercicio 2025, ya se encuentra en marcha y permanecerá abierta hasta el 30 de junio. la Agencia Tributaria dispone en la actualidad de mayor cantidad de información, mejores sistemas de cruce de datos y herramientas tecnológicas avanzadas, entre las que se incluye la inteligencia artificial, lo que incrementa de manera significativa su capacidad de supervisión. Los expertos advierten que esto se traduce en un mayor control y en un riesgo elevado para quienes no cumplan correctamente con sus obligaciones. Los cinco grandes ámbitos en los que se centrará la atención incluyen una vigilancia especial sobre los contribuyentes con patrimonios elevados, en concreto aquellos que registren ganancias patrimoniales por importes superiores a 300.000 euros, que tributarán al 30 por ciento.
También se prestará especial atención a los rendimientos del capital mobiliario y a las ganancias patrimoniales en general, abarcando dividendos, fondos de inversión, inmuebles y, de forma destacada, los criptoactivos. En relación con las deducciones, se examinarán con detalle las vinculadas al autoconsumo, la eficiencia energética y la adquisición de vehículos eléctricos. Para los autónomos, el control se intensificará en torno a los sistemas de módulos, los gastos declarados y las cotizaciones correspondientes. Por último, se revisará exhaustivamente la justificación de todos los gastos deducibles. Los asesores recomiendan a los contribuyentes no pasar por alto estas áreas, ya que la Administración cuenta con cada vez más información cruzada, lo que reduce prácticamente a cero el margen para posibles inconsistencias. En caso de que una devolución se retrase, podría interpretarse como indicio de riesgo fiscal, dado que las incoherencias se detectan con mayor rapidez que en periodos anteriores.
En conjunto, tanto el software de análisis forense como las capacidades de inteligencia artificial aplicadas a la campaña anual de la renta forman parte de una misma tendencia hacia un control fiscal más preciso y automatizado, siempre dentro de los límites marcados por la normativa y las sentencias judiciales existentes.
Finalmente, el 53 porciento de lo que gana un trabajador se va en impuestos, y parece del todo insuficiente para el gobierno actual que además invierte en la caza del fraude invadiendo ámbitos privados en esa caza. ¿Qué más queda para reducirnos a la obediencia o a la esclavitud?

