La izquierda radical, con Podemos, IU y sindicatos afines a CCOO al frente, lanza un manifiesto que ataca directamente la herencia cristiana de España. Exigen sacar la asignatura “de forma inmediata”, derogar los Acuerdos con el Vaticano y convertir las aulas en espacios de laicismo militante. Desde Nuestra España denunciamos este nuevo asalto a la libertad educativa.
La campaña laicista que ignora la voluntad de las familias
Este 2 de marzo de 2026, casi 70 organizaciones —entre ellas Europa Laica, STEs-i, Federación de Enseñanza de CCOO, Izquierda Unida y Podemos— han presentado el manifiesto Hacia la plena laicidad del Estado y de la Escuela en el marco de la campaña “Por una escuela pública y laica. Religión fuera de la escuela”.
Su exigencia es clara y radical: “Sacar la religión confesional de la enseñanza, de forma inmediata”. Además, reclaman “dejar de financiar con dinero público el adoctrinamiento religioso” y “eliminar de forma progresiva los conciertos educativos”. El texto completo está disponible en el portal laicista: https://asturiaslaica.com/2026/02/25/campana-unitaria-2026-por-una-escuela-publica-y-laica-religion-fuera-de-la-escuela/.
“Denunciar y derogar los Acuerdos del Estado español con la Santa Sede”, afirman sin pudor. Para ellos, la presencia de la Religión en horario lectivo es “proselitismo” y “cristianizar la comunidad educativa”. Un lenguaje que recuerda los peores años de la Segunda República y que el PSOE de Sánchez tolera con su inmovilismo calculado.
El dato que desmonta su relato: más del 56% de alumnos eligen Religión
Mientras estos colectivos hablan de “adoctrinamiento”, la realidad es aplastante: más de 2,8 millones de alumnos (el 56% del total en todas las etapas) optan libremente por la asignatura de Religión en centros públicos, concertados y privados.
¿Quiénes son los verdaderos intolerantes? Los que quieren imponer su laicismo militante a pesar de la elección mayoritaria de las familias. Escuelas Católicas ha respondido con contundencia en ABC: “Confunden aconfesionalidad con laicismo militante”. La frase es demoledora y resume perfectamente el ataque.
Vox, la única voz que defiende la educación en libertad
Frente a esta ofensiva, Vox ha defendido siempre que la Religión sea una asignatura normal, con horario lectivo, currículo propio y nota que cuente en la media de Bachillerato. En Aragón ya impulsaron esta propuesta y exigen que se extienda a toda España. Porque la libertad educativa no es un capricho: es un derecho constitucional que la izquierda quiere liquidar.
La Conferencia Episcopal Española, por su parte, mantiene su labor pastoral en la educación y rechaza cualquier intento de excluir la dimensión espiritual de la formación de los jóvenes. España sin sus raíces cristianas no es España.
Un ataque que va mucho más allá de la escuela
Esta campaña no es aislada. Forma parte de la agenda global de la izquierda para borrar la identidad nacional: desde la memoria histórica hasta la ideología de género en las aulas, pasando ahora por la eliminación de la Religión. El PSOE calla, el PP se esconde y solo Vox planta cara. Derogar los Acuerdos de 1979 —firmados en democracia— sería un acto de puro revanchismo ideológico.
Es hora de decir basta. Las familias tienen derecho a elegir la educación de sus hijos. La asignatura de Religión no adoctrina: transmite valores, historia y cultura que han forjado Europa y España. Pretender expulsarla es un acto de intolerancia disfrazado de progresismo.

