EL TRUMPISMO SE RESQUEBRAJA

Escrito el 11/01/2026
Octavio Cortés

Mientras va entreteniendo a la afición con sus intervenciones estrepitosas en política exterior, el mundo MAGA (el movimiento que tomó las riendas del Partido Republicano derrotando al sector neo-con) está en plena guerra civil. Todo el universo mediático e intelectual que luchó unido contra el wokismo globalista de la era Obama ahora, en el momento de su triunfo, se revuelve contra sí mismo. Nacido de la desconfianza contra el establishment, MAGA ha comenzado a desconfiar de manera burda y evidente contra el nuevo establishment trumpista. Quedan tres años de legislatura, pero en las próximas elecciones los demócratas se enfrentarán a una derecha dividida como nunca antes.

Ahora mismo hay varios ejes en los que el movimiento está completamente dividido en facciones en guerra abierta:

La relación USA ISRAEL. La llamada “woke right” está jugando de manera abierta con el repudio de lo que ellos consideran sometimiento de los intereses americanos a los israelíes. Candace Owens, Tucker Carlson, Steve Bannon, el indefinible Nick Fuentes e influencers aún más extremos (como Stew Peters o Ian Carroll) no dejan de insistir en la idea de que la segunda administración Trump y la política americana en general ha sido infiltrada por actores que en realidad solo buscan el interés de Israel. Los dos años de guerra en Gaza han servido para acentúar esta división hasta convertirla en un conflicto abierto. Son constantes los ataques a figuras mediáticas judías predominantes en el pensamiento conservador, como Mark Levin o Ben Shapiro, o a prominentes defensores de Isreall como el senador Ted Cruz. La retórica es la misma que la de la izquierda, el argumentario coincide de manera sospechosa con los intereses de Irán en todo punto y se cruzan a menudo las fronteras del antisemitismo más descarado y crudo.

La política de inmigración. Cuesta creer que haya figuras de la derecha que consideren que Trump está siendo blando en temas de inmigración, pero es así. El tema de las Golden Visa o los permisos HB1, por los que se intenta captar talento extranjero, han sido vistos como auténticas traiciones. Las constantes operaciones del ICE, expulsando a ilegales en aviones rumbo a Dios sabe dónde, no parecen contentar a este sector.

El asesinato de Charlie Kirk. La presión ejercida por Candace Owens, dedicada en cuerpo y alma a prestar su plataforma a todo tipo de conjeturas conspiranoicas ha generado todo un campo de descontento en la base MAGA, tan aficionada a las teorías de la conspiración más extravagantes. ¿Es posible que ahora el FBI de Trump esté encubriendo la verdad sobre el más importante asesinato político de nuestra época? El principal problema, en este caso, es que la “versión oficial” incluye inconsistencias difíciles de ocultar, en especial, el tema de la munición empleada contra Kirk. Se sigue insistiendo en que el arma incautada a Tyler Robinson fue la usada en la escena del crimen, pero el grosor de la munición en absoluto encaja con el tipo de herida. Un disparo con 30-05 hubiera abierto en el cuello de Kirk un agujero del tamaño de una pelota de tenis, pero resulta que ni siquiera hubo orificio de salida. La explicación que se ha ofrecido (a cargo de uno de los responsables de la autopsia) es que el cuello de Kirk “ofreció una resistencia milagrosa” al impacto. El papel de Erika Kirk, apareciendo aquí y allá con trajes de lentejuelas entre fuegos artificiales, como una estrella del rock, tampoco ha ayudado. En cualquier caso, Candace Owens ha sido incapaz de cuadrar una narrativa alternativa: basta asomarse a X y ver cómo se discuten allí un puro amontonamiento de factores azarosos: prendas marrones, gorras de la Legión Francesa, aviones egipcios, explosivos de bolsillo, reuniones clandestinas en Fort Huachuca, etc. Nadie tiene clara la situación, pero hay demasiadas grietas en el relato oficial.

– El escándalo Epstein: a día de hoy, nadie ha sido arrestado aún por participar en la explotación sexual de menores facilitada por Jeffrey Epstein y su compañera Ghislane Maxwell. La situación es absurda, porque aquello parece ser un burdel sin clientes. El papel del DOJ y de la fiscal general Bondi ha sido especialmente bochornoso. Actualmente los demócratas están usando el tema Epstein como munición política y cada cierto tiempo surgen nuevas revelaciones, nueva documentación, nuevas sospechas. El pasado verano, Trump intentó dar carpetazo al tema forzando una ridícula comparecencia del director del FBI, Kash Patel, y se segundo, Dan Bongino (dimitido esta semana) en la que afirmaban que nada más se podía saber y que Epstein se suicidó en su celda. Aquel fue un clamoroso error de cálculo por parte de Trump: la base se revolvió de inmediato y una grieta se abrió que, al parecer, no va a poder cerrarse. La base MAGA literalmente esperaba ver a Bill Gates y Hunter Biden entre rejas, junto a otros ilustres representantes de las élites, pero nada de eso ha sucedido o sucederá. Ya nadie puede pensar que Trump está siendo prisionero del Deep State: ahora la idea que cunde es que Trump es el Deep State en todo su esplendor.

Trump llegó al poder aupado por una constelación de podcasters que comió el terreno a los medios de comunicación tradicionales. Ahora están todos ellos enfrentados de manera irreparable. Siguen apoyando a Trump la tribu del Dayly Wire, o figuras principales como Benny Johnson, Dave Rubin o Jack Posobiec, también el ilustre Alex Jones. En un terreno de creciente desconfianza se sitúan Steve Bannon y Megyn Kelly. Tucker Carlson y Nick Fuentes están ya en la total oposición. El movimiento creado por Charlie Kirk, Turning Point USA, se pronunció, de manera inesperada e innecesaria, partidaria de llevar a JD Vance a la Casa Blanca en 2028 y ahora no se sabe si esa fue una iniciativa de continuidad o ruptura, dados los lazos que unen a JD Vance con Peter Thiel, figura inquietante como pocas, fundador de Palantir (el mayor contratista de cyber inteligencia militar) y conferenciante sobre satanismo.

Bajo los pies del rey Trump hay una tempestad de barro. De alguna manera, Charlie Kirk representaba un liderazgo de consenso; en su ausencia, los distintos bandos están a la defensiva, viendo enemigos en todas partes. Si este panorama perdura, una candidatura demócrata no demasiado escorada a la izquierda en temas woke, puede tener el camino allanado a la Casa Blanca en 2028.

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*🇺🇸 | Texto completo entre Tyler Robinson y su compañero de habitación después del tiroteo de Charlie Kirk: – Robinson: «Todavía estoy bien, mi amor, pero todavía estoy atrapado en Orem un poco más. No debería tardar mucho en volver a casa, pero aún tengo que coger mi rifle. Siendo sincero, esperaba guardar este secreto hasta morir de viejo. Lamento involucrarte». – Compañeros de piso: ¿No fuiste tú quien lo hizo, verdad? – Robinson: «Lo siento». – Compañero de piso: «¿Pensé que habían atrapado a la persona?» – Robinson: «No, atraparon a un viejo loco y luego interrogaron a alguien con ropa similar. Había planeado coger mi rifle de mi punto de recogida poco después, pero la mayor parte de e | Última Hora y Noticias de España | Nuestra España