Vídeo: inmigrante huye de ambulancia en Tenerife tras destrozar la ventanilla
El vídeo muestra como un inmigrante rompe la ventanilla de una ambulancia del SUC en La Laguna y huye entre el tráfico. Mira el vídeo, aquí.
Un inmigrante huye de una ambulancia en Tenerife después de reventar la ventanilla de un vehículo del Servicio de Urgencias Canario y escapar a pie entre el tráfico en La Laguna. El suceso, grabado en Avenida Trinidad, evidencia la presión sobre los sanitarios y el riesgo vial que genera este tipo de fugas.
El hombre era trasladado para recibir asistencia sanitaria cuando, según las imágenes que circulan, perdió el control en el interior de la unidad. El personal intentó dialogar con él y tranquilizarlo, subrayando que nadie lo retenía. Aun así, consiguió introducir el cuerpo por la ventanilla lateral, romper el cristal y lanzarse a la calzada. Una vez en la calle corrió entre los coches y las vías del tranvía, generando un peligro evidente para la circulación. El vehículo del SUC quedó con la ventanilla destrozada, lo que puede dejarlo temporalmente inoperativo para otras emergencias.
La impotencia sanitaria
Las grabaciones muestran a los técnicos intentando contener la situación mientras el individuo se abre paso al exterior.
Este tipo de resistencia no es anecdótico. El SUC opera en un archipiélago que ha gestionado durante años una presión migratoria constante. Los sanitarios se ven obligados a gestionar no solo patologías, sino también comportamientos imprevisibles durante los traslados. El resultado es un servicio esencial que pierde minutos y recursos cada vez que un traslado se convierte en una persecución urbana.
Decenas de ilegales saltaron a tierra, se dispersaron y la lancha huyó. Mira el vídeo que está creando debate en las redes sociales, aquí.
Sobrecarga de emergencias y riesgo para quien espera una ambulancia
Cuando una unidad queda inutilizada por un cristal roto, quien sufre un infarto o un accidente grave en otra calle de Tenerife puede esperar más. Técnicos de emergencias han señalado en otras ocasiones que “es gracioso hasta que necesitas esa ambulancia y está inoperativa”. El Gobierno autonómico ha reconocido en el pasado que el SUC tuvo que aumentar recursos y adaptar protocolos precisamente por la crisis migratoria. Esa presión no desaparece: se traslada a las ambulancias, a las urgencias hospitalarias y a los propios profesionales.
Un vídeo del Front Marítim muestra a un agente cívico golpeando a un hombre en el suelo. El Ayuntamiento niega que sea personal municipal.
Una política migratoria que pone en riesgo la seguridad cotidiana
El debate no es si se debe atender a quien lo necesite. El debate es si un Estado puede seguir permitiendo llegadas masivas sin control real, sin identificación rigurosa y sin consecuencias claras cuando alguien agrede un medio de emergencia y pone en peligro el tráfico. Los gobiernos de PSOE han priorizado el relato humanitario sobre la protección de los servicios que pagan los españoles. El PP, cuando ha gobernado, tampoco ha revertido de forma suficiente esa dinámica.


