«Es un problema para Marruecos»: la Fiscalía aparca las pruebas del móvil de Sánchez
Ketty Garat revela en ABC que Jesús Alonso rechazó en 2024 las pruebas del móvil de Sánchez ofrecidas por un exespía: «No interesa» por Marruecos.
En octubre de 2024, según publica ABC, un emisario del exnúmero dos de la inteligencia marroquí se personó presuntamente ante el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso, para ofrecer pruebas del móvil de Sánchez infectado con Pegasus. Lo cuenta Ketty Garat en ABC: la respuesta habría sido «No interesa» porque «es un problema para Marruecos».
Un encuentro breve y una evasiva
Un mes después de la detención de Mehdi Hijaouy por una orden de Interpol, su enviado —conocido de Alonso desde hacía más de 25 años— trasladó que el exagente podía detallar «cómo se hizo, a quién y el contenido de los 2,6 gigas» extraídos del teléfono del presidente y de cuatro ministros. A cambio pedía frenar la extradición a Rabat por un presunto delito de estafa. Según la investigación de Garat en ABC, el encuentro fue «precipitado y breve» y duró minutos. Alonso, nervioso, lo habría cerrado porque era «una complicación».
El mismo fiscal que ahora asume en persona las diligencias de Ceuta habría zanjado entonces, en tono de confidencia, que aquello no convenía por Marruecos.
El correo que ofrecía las pruebas del móvil de Sánchez
El 7 de octubre de 2024 presuntamente el emisario envió un escrito con asunto «Testigo», al que ABC habría tenido acceso en exclusiva. Proponía a un exoficial de la DGED, «conocido por la CIA», con datos sobre las escuchas a Sánchez y a Margarita Robles, además de yihadismo, narcotráfico y la Mocro Maffia. Veintiún días después, la secretaria del fiscal jefe habría contestado que, al estar «judicializado», lo correcto era dirigirse al juez instructor. El ofrecimiento no consta que llegara a José Luis Calama.
El ex número dos de Rabat ofrece el contenido de Pegasus del móvil de Sánchez. El CNI cifra 600 agentes y la Policía criba infiltrados en el puerto de Ceuta.
La misma firma en Pegasus y en Ceuta
El Ejecutivo habría denunciado en 2022 la «intrusión ilegítima» en los terminales de Sánchez, Robles, Grande-Marlaska y Planas. Cuando un testigo de la operación presuntamente llamó a la puerta, la Fiscalía no habría recogido las pruebas del móvil de Sánchez. Resulta mucha casualidad que quien entonces zanjó el asunto por no incomodar a Rabat sea el mismo Jesús Alonso que asume personalmente las diligencias del caso Ceuta de la juez María Tardón, otra causa que apunta a Marruecos. El entorno de Hijaouy habría hablado de «servilismo» ante Rabat. Queda el debate: ¿se investiga o se protege la relación con Marruecos?



