Ayer, otros dos guardias civiles y un militar atacados en Ceuta: 2 incidentes en menos de 24h
una patrulla de la Guardia Civil apoyó a efectivos militares que identificaban a cinco varones marroquíes en la Explanada del Muelle de Poniente
Empujón y forcejeo durante una identificación en el Muelle de Poniente
El mediodía del viernes, una patrulla de la Guardia Civil apoyó a efectivos militares que identificaban a cinco varones marroquíes en la Explanada del Muelle de Poniente. Según el relato, los cinco habían expresado su voluntad de volver a Marruecos.
En esa actuación, uno de ellos empujó con fuerza en el pecho a un guardia civil. Al intentar controlarlo, el hombre forcejeó y opuso resistencia. Intervino entonces el compañero. Según un comunicado de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), la violencia alcanzó también al segundo funcionario y los tres cayeron al suelo. Ambos agentes lo redujeron con la mínima fuerza imprescindible, según esa nota.
Este sábado por la mañana, el autor ha sido condenado a dos años de prisión y a la expulsión del territorio nacional, medida que el propio condenado ha aceptado.
Caída entre las rocas de Juan XXIII y aviso a la autoridad judicial
Hacia las 04:00 de esta madrugada, una patrulla militar identificaba a un grupo de personas inmigrantes que, según se indica, se hallaba en estado de embriaguez y ofreció resistencia. Uno de ellos, al intentar huir, empujó a un militar, que cayó entre las rocas de la zona de Juan XXIII. A causa de esa caída sufre fractura de peroné y lesiones en el hombro.
Los presuntos responsables no fueron detenidos en el acto. Los compañeros del herido, al oírle gritar de dolor por la fractura, priorizaron atenderlo frente a contener al grupo. Los hechos se pondrán en conocimiento de la autoridad judicial.
Reclamo de la AUGC tras los dos episodios
La AUGC lamenta que, desde algunos despachos, se describa lo ocurrido en Ceuta como percepción o inseguridad subjetiva. Para quienes patrullan la frontera cada noche y para vecinos que viven a pocos metros, afirma, no es un matiz semántico, sino un parte de lesiones o una guardia que termina en Urgencias. Añade que el problema no es la actuación de los agentes, sino el marco en el que se les obliga a intervenir, y que estos episodios se repiten a diario.
La asociación pide refuerzos permanentes de personal, no despliegues temporales que se retiran cuando baja el foco mediático, medios adecuados a la frontera, protección jurídica efectiva, acompañamiento real para todo agente agredido y el reconocimiento definitivo de la profesión de riesgo.


