Vídeos del traslado de inmigrantes en Ceuta: avalancha hacia un puerto ya saturado
El traslado de inmigrantes en Ceuta hacia el Muelle de Poniente arranca con avalanchas: más de 4.000 en las playas y apenas 1.700 plazas en el puerto.
Cincuenta días después de la entrada masiva desde Marruecos, las Fuerzas de Seguridad han iniciado el traslado de inmigrantes en Ceuta desde las playas de Benítez y El Trampolín hacia el campamento provisional del Muelle de Poniente. El recurso ofrece unas 1.700 plazas frente a más de 4.000 personas estimadas en ambos arenales. El dispositivo arrancó de madrugada con carreras, cordones y unidades antidisturbios.
El dispositivo cubre playas, polígono y muelle
Policía Nacional, Guardia Civil y unidades del Ejército coordinan el movimiento desde primera hora, con despliegue también en Benzú y antidisturbios en los accesos de El Trampolín. El operativo comenzó sobre las 6:30 y se reforzó hacia las 7:15. La marcha a pie —unos dos kilómetros hasta el puerto— se fragmentó en grupos de un centenar para filiar a la entrada. Cuando los primeros contingentes alcanzaron Benítez, parte de la masa rompió a correr para no quedarse fuera. Los agentes formaron un cordón junto al polígono industrial que desemboca en Poniente. Vecinos grabaron la columna.
El traslado de inmigrantes en Ceuta choca con la falta de plazas
La Audiencia Nacional rechazó el jueves la cautelarísima del Sindicato Unificado de Policía (SUP) contra las carpas. El Ministerio de Transportes, de Óscar Puente, ocupó el 5 de septiembre unos 16.000 metros cuadrados de dominio portuario pese a la oposición de la Autoridad Portuaria. Jupol lo ha resumido sin ambages: «Materialmente no caben en el campamento del puerto todos los inmigrantes de ambas playas». Interior ya había alertado de que esas lonas comprometen infraestructuras críticas. El Ejecutivo habla del «mayor operativo»; lo que se ve es una avalancha por una cama.
Un parche portuario que no sustituye la devolución
El Gobierno de Ceuta cifra en torno a 13.000 los que siguen en la ciudad desde el 30 y 31 de julio. Reubicar de la playa al muelle no cierra la frontera ni acelera retornos. El PP habla ahora de «caos absoluto» y pide dimisiones, después de semanas sin una alternativa de control real. Mover el problema al puerto no es fronterizarlo. Quien no quepa volverá a la calle o al arenal.


