RTVE enseña a detectar bulos… después de emitirlos en prime time
RTVE impone un curso contra los bulos a toda la plantilla hasta octubre. En antena, programas de la casa ya emitieron informaciones falsas sin rectificar.
RTVE ha impuesto a toda su plantilla un curso contra los bulos y las fake news, obligatorio y disponible hasta el 21 de octubre. La formación, alojada en RTVE Instituto, llega cuando el propio ente ha sido acusado de difundir en antena informaciones falsas. Parte de la plantilla resume el contrasentido con una pregunta: «¿Para qué, si luego se emiten en antena?».
Un curso contra los bulos con temario de manual
El programa se articula en siete bloques: qué son los bulos y cómo circulan, qué motiva su difusión, cómo dañan la reputación de la casa, herramientas de verificación y qué hacer ante la duda. Sobre el papel, es un decálogo de rigor. En la práctica, llega después de que el Consejo de Informativos de TVE documentara en un informe de 144 páginas que Mañaneros 360 y Malas Lenguas incumplían «de forma habitual y reiterada» las normas de elaboración informativa. Ese mismo órgano señaló «la emisión de noticias falsas» en programas que se presentaban como cruzada contra la mentira.
Lo que ya se dio por cierto en la televisión pública
Hasta agosto, Javier Ruiz —entonces al frente de Las Claves y Mañaneros 360— ilustró el desajuste. Presentó como «imprecisiones» errores propios y como «bulos» los ajenos. Se le atribuye haber acusado en falso a Alvise Pérez de incitar a agredir a la hija de Pedro Sánchez; haber sacado a plató a una liberada sindical con bata blanca como si fuera sanitaria para atacar la sanidad andaluza; y haber dado por válido un WhatsApp manipulado según el cual un exagente de la UCO ligado al Gobierno de Ayuso preparaba un atentado con bomba lapa contra Sánchez. El Consejo de Informativos calificó ese episodio de uno de los más graves: los telediarios no lo emitieron porque los servicios informativos comprobaron que no era cierto. La rectificación no tuvo la misma difusión que el error. El patrón encaja con una red de periodistas afines al poder que opera también en tertulias de la casa.
Formar en rigor y gobernar el relato
Ruiz negó conocer al comisario Villarejo; un audio de 2017 desmintió esa afirmación. Hoy dirige editorialmente La Séptima, pero el problema no es un presentador: es una televisión pública que predica verificación y sostiene formatos de combate político. El curso contra los bulos no corrige por sí solo una línea editorial al servicio del Gobierno. Mientras Bruselas multa plataformas en nombre de la «lucha contra la desinformación», el ente que pagan todos los españoles examina a su plantilla y deja intacta la antena que ya dio por buenos relatos falsos.


