Mujer colombiana se casa con un español, acuerda 40.000 euros y esto ocurre en la boda
Una boda en Gomesende (Ourense) derivó en altercado, destrozos e intervención policial; el novio desmiente luego pacto e infidelidad.
Las primeras informaciones sobre un enlace celebrado el sábado anterior en Gomesende (Ourense) describieron una discusión por 40.000 euros por un supuesto acuerdo prenupcial, un altercado entre asistentes y la llegada de la Guardia Civil.
Lo que relataron las primeras versiones
Según adelantó La Región, la recién casada, de origen colombiano, habría reclamado a su marido, vecino de Ramirás, 40.000 euros. Esa cifra, de acuerdo con esa versión, formaría parte de un acuerdo previo y saldría del dinero de los invitados. El contrayente, según esos relatos, no accedió.
El relato sobre los aseos y la ruptura
En un espacio de laSexta se añadió que la discusión se habría extendido a suegros, cuñados y otros invitados, y que la vajilla volando habría resultado dañada. Esas informaciones iniciales sostenían también que la novia habría mantenido relaciones en los aseos con un joven de la organización y que después habría hablado de acudir a un abogado para disolver el matrimonio.
El banquete tuvo lugar en A Casa da Tulla, alojamiento rural en una casona del siglo XVII. Días después, el novio publicó un mensaje en Facebook, recogido por La Región, en el que niega el supuesto pacto económico y la infidelidad atribuida a su esposa, a la que nombra como Brenda.
Peleas, destrozos e intervención policial
Los responsables de la finca confirmaron que la Guardia Civil se personó por numerosas peleas. En el recinto se habrían producido golpes y se habrían lanzado platos. El primer relato indicó que no hubo denuncias y que los implicados se comprometieron a pagar los desperfectos. El novio no niega incidentes: escribe que «se produjo alguna que otra pelea», las atribuye «al alcohol» y precisa que «eso ya no es cosa nuestra». Según él, dos invitadas «se agarraron de los pelos fuera del recinto».
El desmentido público del marido
«No tenía previsto decir nada, pero bueno, visto lo visto, voy a tener que decir públicamente las cosas», indicó.
Asegura que «alguien está intentando hacernos daño tanto a nosotros, a Brenda y a mí, como a nuestras familias». Sobre la infidelidad, afirma que «mi mujer y yo no nos separamos en ningún momento». La disputa, añade, «ya está en manos de nuestros abogados» y sostiene que «nunca dejaré que manchen el nombre de nuestras familias». Según el mismo texto, la pareja está en su casa de A Coruña y trabajando.


