Puigdemont muda su despacho público a una sede nueva de la Generalitat en Barcelona
La oficina de expresidente de Puigdemont deja el Gòtic y abre en un inmueble de la Generalitat en Sarrià, a la espera de que se archive su causa
La oficina de expresidente de Carles Puigdemont deja este jueves el Palau Centelles y pasa a un espacio de la Generalitat en la calle Doctor Roux, en Sarrià-Sant Gervasi. El anuncio llega cuando el Supremo ha levantado de forma provisional la orden de detención y el archivo de la causa sigue sin cerrarse.
Del Gòtic a Tres Torres
La sede funcionaba desde 2018 en el Palau Centelles, en el barrio Gòtic, con carácter provisional. El nuevo emplazamiento está en el barrio de Tres Torres, en la parte alta de Barcelona, y es un inmueble de titularidad autonómica. El equipo afirma que el cambio permitirá trabajar «con plena normalidad» y «actuar con toda su capacidad operativa a partir de ahora», según el comunicado recogido por The Objective.
La oficina de expresidente, en un edificio público
El piso pertenecía a Puertos de la Generalitat, llevaba tiempo sin uso y fue escogido de un listado de inmuebles públicos. La oficina, más amplia, cuenta con personal laboral y que la dirige el historiador Josep Lluís Alay. Una estructura sufragada por la administración catalana se reubica en uno de los distritos más caros de la ciudad mientras su titular permanece fuera de España.
A la espera de un archivo que no llega
Hay medios que vinculan el traslado a la posibilidad de que regrese «en las próximas semanas, una vez sea formalmente amnistiado y se cierre su causa judicial». Otras fuentes indicarían de que la vuelta no parecería inmediata y de que podría aplazarse hasta después del 29 de noviembre. Mientras el Supremo no archive de modo definitivo, cualquier retorno queda condicionado a lo que resuelvan los tribunales.


