Asesinada la doctora de la Familia Real británica, conmoción en la corte
Mark Cain, de 45 años, está acusado de la muerte de Hannah Terry, médica vinculada a la Familia Real, hallada sin vida junto a Sandringham
La doctora de la Familia Real Hannah Terry, de 45 años, fue hallada sin vida la madrugada del domingo 4 de octubre en su domicilio de Fern Hill, en Dersingham (Norfolk), a poco más de una milla de Sandringham. Su marido, Mark Cain, de la misma edad y del mismo domicilio, está acusado formalmente de asesinato y permanece en prisión preventiva.
Hallada sin vida en el dormitorio
La Policía de Norfolk recibió el aviso de emergencias poco después de las 2:20. La fiscal Jacqui Hanlon dijo en el tribunal de Norwich que la médica fue encontrada «en un dormitorio de la planta superior, sin respirar y sin conocimiento». La autopsia, según esa exposición, apuntaría a un traumatismo por fuerza contundente en el lado derecho de la cabeza y a una lesión que «podría sugerir compresión del cuello». Cain compareció el miércoles, no se le pidió declaración y quedó citado en el Crown Court de King’s Lynn.
La doctora de la Familia Real, de guardia en Sandringham
Profesionalmente figuraba como doctora Hannah Terry —también Hannah Cain— en el Grimston Medical Centre, que anunció un cierre temporal. Según The Sun e ITV, formaba parte del grupo de médicos disponibles para atender a miembros de la Corona en Sandringham y habría tratado a la reina Camila; Carlos III y Camila habrían sido informados. Madre de tres hijos, esa noche habría organizado una fiesta de pijamas. Llevaba más de quince años colegiada y ocho como médica de familia. La familia la describió como «amable, generosa y cariñosa» y pidió respeto a su intimidad.


