El Gobierno renunció a fondos europeos que podrían haber financiado 440.000 viviendas
Habría dejado de ejecutar 61.700M de los fondos Next Generation. Se podrían haber cubierto gran parte del déficit residencial en varias ciudades
La gestión de los fondos europeos rechazados por el Gobierno se ha convertido en uno de los mayores fracasos de la legislatura. Según ABC, con los 61.700 millones no utilizados de los 163.014 asignados por la Comisión Europea se podrían haber financiado 440.000 viviendas asequibles, cubriendo el 60 % del déficit residencial acumulado y la escasez en Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, Murcia y Málaga.
Un Plan de Recuperación modificado nueve veces
Desde el inicio, la administración de los recursos Next Generation ha estado marcada por retrasos en la ejecución, dificultades para implicar a las empresas y sucesivos cambios. El Plan de Recuperación se ha modificado hasta en nueve ocasiones. Esa falta de rigor ha desembocado en una renuncia masiva a fondos que, de haberse empleado, habrían permitido un impulso constructor significativo en el sector residencial.
Los 61.700 millones de los fondos europeos rechazados
La Comisión Europea asignó a España 163.014 millones para la reconstrucción pospandemia. El Ejecutivo ha renunciado a 61.700 millones de esa cuantía. Con ese importe, según el cálculo recogido por el diario, el tirón constructor habría podido financiar 440.000 viviendas asequibles y reducir de forma sustancial el desfase entre hogares formados y oferta disponible. La decisión se ha interpretado como una falta de ambición y una oportunidad perdida para transformar la economía.
Escasez persistente en las principales ciudades
El análisis señala que esa inversión potencial habría cubierto la escasez de vivienda en Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, Murcia y Málaga, territorios donde la demanda supera con claridad a la oferta. La falta de transparencia en el proceso y la incapacidad para cumplir los compromisos adquiridos con Bruselas han dejado sin efecto un volumen de recursos que podría haber aliviado parte del problema habitacional. El resultado es un parque residencial que sigue sin responder a las necesidades reales de la población.


