Meloni también se pone firme con los menores: se pagarán los destrozos con multa o cárcel
Meloni aprueba el decreto que permite retener a menores hasta 12 horas y castiga con cárcel la participación violenta en manifestaciones
El Gobierno de Giorgia Meloni ha aprobado el decreto de seguridad juvenil en respuesta a los altercados del fin de semana en Milán, donde grupos de jóvenes, en su mayoría menores, protagonizaron actos de vandalismo y saqueos en el centro de la ciudad. La norma, de vigencia inmediata según la primera ministra, extiende la retención preventiva a los menores y tipifica un nuevo delito de participación violenta en manifestaciones, con penas de hasta cinco años de prisión.
Extensión de la retención preventiva a menores
El Consejo de Ministros, reunido el 20 de octubre de 2026, ha ampliado el denominado «fermo preventivo» a los menores de edad. Las fuerzas del orden podrán retenerlos hasta 12 horas en comisaría cuando existan indicios fundados de que representan un peligro concreto, incluso sin que se haya consumado un delito. Según el comunicado oficial del Gobierno italiano, la medida se aplica también en operaciones de policía en lugares de gran afluencia de personas. Para los jóvenes de entre 14 y 18 años se introduce la presunción de capacidad de entender y de querer, salvo prueba en contrario.
El nuevo delito y la responsabilidad de los padres
El texto crea el delito de participación violenta en manifestaciones: quien se una a un grupo de cinco o más personas y lance piedras, palos u objetos que pongan en peligro a otros se expone a hasta cinco años de cárcel y una multa de 20.000 euros, con agravantes si lleva el rostro cubierto o resulta alguien herido. Meloni lo sintetizó así: «Quien la hace la paga, y si no, que lo paguen sus padres». Los padres responderán de los daños causados, y en determinados supuestos se prevén multas administrativas de entre 500 y 1.000 euros.
Respuesta en Milán y la «guerra híbrida»
El Ejecutivo destina 500 militares adicionales a Milán hasta el 31 de diciembre dentro de la operación Strade Sicure, aunque sin facultades de policía judicial tras la objeción de Sergio Mattarella. El ministro de Defensa, Guido Crosetto, atribuyó los hechos a una «guerra híbrida» que «alguien está llevando a nuestras naciones utilizando herramientas no convencionales como TikTok, las redes sociales y YouTube» . Mientras tanto, en España la respuesta a la delincuencia juvenil sigue siendo la de siempre: discursos y más permisividad.


