El anuncio de regularización colapsa la administración mientras se destruye empleo

Escrito el 05/02/2026
Equipo NE

La administración pública enfrenta una tormenta perfecta. Al colapso operativo en consulados y oficinas de padrón, provocado por el reciente anuncio de regularización de inmigrantes del Gobierno de Pedro Sánchez, se le suma una drástica reducción del personal en sectores críticos. Durante el mes de enero, España ha perdido más de 33.000 empleos en educación, sanidad y administración pública, dejando a los servicios básicos en una situación de extrema vulnerabilidad.

Servicios al límite por la regularización

Desde que el presidente Pedro Sánchez anunciara el proceso de regularización, el sistema administrativo ha entrado en una fase de saturación. En la Comunidad Valenciana, centros neurálgicos como el Consulado de Argelia en Alicante han tenido que ser acordonados por la Policía ante las aglomeraciones de cientos de personas que buscan adelantar trámites obligatorios para el próximo mes de abril.

Los ayuntamientos también reportan una presión insostenible sobre los padrones municipales. Las autoridades locales advierten que el ritmo de solicitudes es «inasumible» con los recursos actuales. Esta situación no solo afecta a quienes buscan regularizar su estatus, sino que ralentiza cualquier gestión ciudadana básica, incrementando el malestar social y la carga burocrática.

«Faltan trabajadores y el volumen de trabajo es tremendo», denuncia el sindicato CSIF, que destaca un aumento de más del 25% en los expedientes de extranjería.

La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha calificado esta situación como «falsas expectativas, propaganda y colapso de los servicios públicos: el manual de Sánchez». Fuentes como La Gaceta señalan que oficinas de Extranjería y padrones municipales están saturados, con presiones en regiones como Cataluña y Murcia, donde se estiman hasta 150.000 beneficiarios potenciales.

La sangre del empleo público: 33.000 bajas en enero

A este escenario de colapso por exceso de demanda se contrapone una alarmante pérdida de oferta en servicios públicos. Según los últimos datos de la Seguridad Social, el mes de enero cerró con la desaparición de 33.413 puestos de trabajo en sectores estratégicos:

  • Sanidad: La pérdida de personal coincide con el pico de enfermedades invernales y la saturación de urgencias.
  • Educación: El fin de contratos temporales tras el inicio del segundo trimestre ha mermado las plantillas docentes.
  • Administración: El recorte dificulta la gestión de procesos como la propia regularización migratoria anunciada.

Desde el sindicato CSIF denuncian que estas cifras reflejan la falta de planificación estructural. Según fuentes sindicales, es contradictorio lanzar políticas que requieren un gran despliegue administrativo mientras el motor humano del Estado se debilita:

«Las administraciones públicas, la educación y la sanidad pierden más de 33.000 empleos en un momento especialmente delicado… es necesario evaluar urgentemente las necesidades de personal».

La combinación de una administración desbordada por nuevas políticas migratorias y un adelgazamiento de las plantillas públicas pone en jaque la eficiencia del Estado para garantizar servicios básicos a la ciudadanía en 2026.

La evidencia de una falta de visión estratégica, donde el Ejecutivo socialista defiende medidas «pragmáticas» para cubrir escasez de mano de obra, pero ignora el impacto en la cohesión social y económica es escandalosa.