Caos ferroviario: una huelga a las puertas y Bruselas exigiendo cuentas por el uso de fondos europeos

Escrito el 05/02/2026
Equipo NE

El sector ferroviario español atraviesa una semana crítica marcada por la tensión laboral y el escrutinio internacional. Mientras los sindicatos ratifican el paro de tres días para el 9, 10 y 11 de febrero, el Gobierno se enfrenta a la presión de la Comisión Europea, que reclama explicaciones sobre la seguridad y el destino de las millonarias inversiones tras el accidente de Adamuz.

En un panorama donde el Gobierno socialista alardea de modernización, la red ferroviaria española revela un panorama desolador. Miles de millones de euros europeos inyectados en Adif no han evitado tragedias ni caos crónico.

Hoy nueva reunión con los sindicatos

Tras una primera reunión ayer calificada por los sindicatos como «preliminar» y sin avances concretos, las posiciones siguen distantes. «Los sindicatos del sector ferroviario mantienen la convocatoria de tres jornadas de huelga los próximos días 9, 10 y 11 de febrero, tras la primera reunión celebrada con el Ministerio de Transportes en busca de un acuerdo que evite las movilizaciones»

Puente presenta el encuentro como «positivo», pero los representantes sindicales exigen un «cambio estructural» en mantenimiento y formación. En un segundo encuentro, las demandas incluyen abandonar la subcontratación y reforzar plantillas propias, según detalla El Confidencial. Esta confrontación evidencia la brecha entre promesas gubernamentales y realidades operativas, invitando a debatir si el modelo sindicalista agrava o resuelve el problema.

La huelga afectará a Renfe, Iryo, Ouigo y compañías de mercancías, potencialmente colapsando el transporte.

Ultimátum desde Bruselas:

La Comisión Europea ha demandado explicaciones al Gobierno español sobre el uso de fondos europeos en la línea Madrid-Sevilla, escenario del trágico accidente de Adamuz que dejó 46 muertos. ¿Por qué Bruselas aún no recibe respuestas, si se invirtieron millones para renovar una vía «obsoleta»? Esta opacidad genera sospechas de malversación e ineficacia.

En 2023, la UE destinó 111 millones para sustituir raíles y traviesas, reconociendo que la línea estaba «al final de su vida útil». «Tras el accidente en Adamuz, la Comisión solicitó a las autoridades españolas que aportaran datos sobre el estado de ejecución del proyecto. Una vez recibidos, evaluará la respuesta», declararon fuentes comunitarias. Además, en 2022, el Banco Europeo de Inversiones concedió 90 millones más para mantener estándares de seguridad, según ABC.

El PP ha elevado el debate a Europa, exigiendo auditorías. «Llegaremos hasta el final para conocer qué se hizo con ese dinero y se invirtió en lo que realmente se necesitaba», afirmó el eurodiputado Juan Ignacio Zoido. Esta falta de transparencia confronta el relato oficial: ¿fondos europeos para modernizar, o para tapar agujeros en una gestión socialista deficiente?

Adif, gran receptora de fondos europeos

Adif ha acumulado 4.350 millones de euros de fondos europeos, equivalentes a lo recibido por el resto de grandes beneficiarios juntos. ¿Cómo es posible que, con esta lluvia de millones, la red siga plagada de incidencias?

Los fondos se destinan a seguridad, digitalización y descarbonización: 2.262 millones para la red convencional y 2.091 para alta velocidad. «Adif es la mayor beneficiaria de los fondos europeos en España. El gestor ferroviario ha recibido 4.350 millones, lo mismo que el resto de grandes perceptores juntos», detalla El Periódico. Hasta febrero de 2025, Adif percibió más del 44% de los fondos entre los 100 mayores beneficiarios, según Democrata.

Sin embargo, el fin de estos fondos en 2026 quita a Adif un pulmón anual de 1.000 millones. El debate es claro: ¿deben estos recursos seguir alimentando un ente público ineficiente, o canalizarse hacia modelos privados que garanticen resultados?

Caos ferroviario empeora pese a millones: Adif en el ojo del huracán

Mientras Adif recibe fondos récord, el caos en la red se agrava: retrasos en AVE, parálisis en Rodalies y limitaciones de velocidad que cronifican el desorden. ¿Es esta la ‘modernización’ prometida, o un fracaso que exige responsabilidades?

Incidencias han aumentado un 7% en una semana, con 936 limitaciones en 103 líneas. En Cataluña, el caos se cronifica: Dos semanas después del accidente ferroviario mortal de Gelida no se ha recuperado la normalidad.

Puente atribuye problemas a un «gap inversor» heredado, pero el presidente de Adif defiende que «la red no está colapsada y es segura». Esta contradicción alimenta el debate: ¿culpa del pasado, o negligencia actual que justifica una liberalización urgente?