La red de testaferros de las renovables: Borja Cabezón vinculado a diez sociedades opacas

Escrito el 18/02/2026
Equipo NE

En un golpe demoledor para la credibilidad del Gobierno de Pedro Sánchez, El Confidencial ha destapado una trama que vincula a Borja Cabezón, uno de los hombres fuertes del PSOE, con una decena de empresas de energías renovables ocultas tras testaferros. Lejos de ser un simple negocio verde, esta red parece diseñada para eludir impuestos y desviar beneficios, mientras Cabezón acumulaba cargos públicos y sueldos estatales. Este revelación no solo cuestiona la transparencia del socialismo en el poder, sino que expone la hipocresía de un sector subvencionado con dinero público que beneficia a elites políticas. ¿Es esto el «progreso» que nos venden, o un enredo de corrupción que erosiona una vez más la confianza en las instituciones?

La trama desvelada: testaferros y estructuras fantasma

La investigación de El Confidencial pinta un panorama siniestro: Cabezón presuntamente utilizó una estructura mercantil compleja para controlar empresas renovables sin aparecer en los registros. El núcleo era Vatnet Proyectos 2010, una Agrupación Europea de Interés Económico (AEIE) participada por la española Divinal SL –gestionada por su amigo Alejandro Molina Allende– y la británica Glengrove Limited, controlada por testaferros costarricenses como Bernal Zamora Arce y Christian Vega Paniagua. «El entramado estaría operativo, como mínimo, desde 2010», afirma el periodista José María Olmo en una entrevista, detallando cómo esta red permitía desviar el 80% de los beneficios a Londres, libres de impuestos en España.

Documentos intervenidos por la Agencia Tributaria y la UDEF en el despacho Nummaria –condenado por fraude masivo– confirman que Cabezón era el «contacto real» para estas operaciones, aunque no figurara como administrador. Esta opacidad no es casual: es un mecanismo para ocultar fortunas mientras se predica austeridad fiscal a los ciudadanos.

El ascenso político de Cabezón: de Majadahonda a Ferraz

Borja Cabezón Royo, descrito como «agente doble» por El Independiente, ha escalado en el PSOE gracias a su proximidad con Pedro Sánchez. Desde secretario general en Majadahonda (2008) hasta adjunto a la Secretaría de Organización (2025), pasando por diputado en la Asamblea de Madrid y consejero delegado de Enisa. «Es el hombre clave de Sánchez en la cúpula del partido», señala Libertad Digital, recordando su rol tras la caída de Santos Cerdán por corrupción.

Su trayectoria híbrida –política y empresarial– choca con la ley: presidió Enisa mientras era consejero en Renerstorex SL hasta 2025, lo que podría acarrear hasta 10 años de inhabilitación. ¿Cómo un defensor de la «transparencia» en el PSOE acumula cargos públicos sin declarar conflictos?

La red de negocios: hasta 10 empresas en renovables

La trama abarca al menos ocho empresas solares y termosolares: Mojave Capital SL, Gaebo Capital SL, Siberia Solar SL (con ramificaciones en II y III), Renerstorex SL y Esasolar Energy System SL, esta última beneficiaria de una subvención de 519.776 euros del CDTI. Cabezón y Molina Allende fueron directivos en varias, saliendo juntos en 2025 según El Confidencial.

Estos negocios coincidieron con el boom renovable bajo Zapatero, con primas del 7% anual. El sector verde, idolatrado por la izquierda, se revela como un pozo de subsidios para insiders políticos.

Evasión fiscal y beneficios desviados: el corazón del fraude

La AEIE permitía tributar solo el 20% en España, desviando el resto a Glengrove sin impuestos. «La operativa era sencilla pero requería muchos actores», explica Libertad Digital, con testaferros en Costa Rica vinculados a otros escándalos como el de Francisco Granados.

Esta evasión reduce impuestos en un 80%, robando recursos al erario público mientras el Gobierno sube cargas fiscales a la clase media.

Investigaciones, reacciones y silencios cómplices

La UDEF y Hacienda intervinieron documentos de Nummaria, confirmando la implicación de Cabezón hasta 2025. Él niega: «No tiene acción ni participación alguna directa o indirecta en sociedad mercantil extranjera», pero admite ser cliente de Nummaria en un «pasado remoto». María Jesús Montero evitó defenderlo, acusando al PP de «bulos».

El silencio del PSOE huele a encubrimiento: ¿por qué no exigen dimisiones como en casos de la oposición?

Implicaciones políticas: hipocresía verde y corrupción sistémica

Este caso expone la doble moral del PSOE: promueven renovables con subsidios millonarios, pero sus líderes se lucran en secreto. ¿Es el «progreso ecológico» una fachada para enriquecer a la casta? Comparemos con la «megacorrupción» en renovables de Sumelzo y Forestalia. Mientras la izquierda calla. ¿Permitiremos que el PSOE siga erosionando la democracia con más tramas?