La comparecencia de hoy en la comisión del caso Koldo no era un trámite más. Era la oportunidad para que España conociera de primera mano cómo el expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero se convirtió en el supuesto gran facilitador de un rescate de 53 millones de euros públicos que acabó en manos de una trama vinculada a la narcodictadura venezolana.
Mientras los españoles sufrían los peores meses de la pandemia, el Gobierno de Pedro Sánchez presuntamente inyectaba dinero público a Plus Ultra, una aerolínea de capital venezolano sin peso estratégico. Hoy, esa operación huele a blanqueo de capitales y a comisiones opacas. Y Zapatero está en el centro.
Zapatero en el Senado: “Ganaré” mientras su trama de sociedades pantalla queda al descubierto
En una comparecencia cargada de evasivas, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha intentado blanquear sus vínculos económicos con la aerolínea Plus Ultra y una red de consultorías opacas. Lejos de aclarar nada, ha confirmado lo que ya sospechábamos: una estructura diseñada para cobrar sin rendir cuentas reales mientras España pagaba rescates millonarios. Esto no es casualidad. Es el modelo socialista de poder.
La sociedad instrumental que pagaba a Zapatero y a sus hijas
Zapatero ha reconocido cobrar 70.000 euros brutos al año de Análisis Relevante, la empresa de su amigo Julio Martínez Martínez, detenido por presunto blanqueo en el caso Plus Ultra. Según ha admitido, la firma de sus hijas recibió otros 198.000 euros por supuestos “informes, e-commerce y webinars”.
“Es una estafa”, le espetó el PP. Y tiene razón. Fuentes judiciales y periodísticas confirman que esta sociedad carecía de empleados, apenas generaba gastos y funcionaba como pantalla perfecta para canalizar fondos. El propio El Confidencial ya destapó que las hijas del expresidente cobraron 198.000 euros del mismo conseguidor vinculado a Plus Ultra
¿Casualidad? No. Sistema.
Huawei, China y el lobby familiar
Zapatero ha negado tajantemente haber cobrado de Huawei. Sin embargo, la realidad es incómoda: la agencia de sus hijas contrató al gigante chino exactamente cuando el expresidente hacía lobby ante Sánchez y Telefónica para que no vetara el 5G de Huawei. Lo reveló The Objective en febrero de 2025
Mientras Zapatero defendía públicamente a China, su familia facturaba. El mismo patrón que con Venezuela.
Venezuela: del “compromiso humanitario” al blanqueo
“No he recibido del Gobierno de Venezuela ni un euro”, ha insistido. Pero los hechos hablan solos. Sus lazos con Delcy Rodríguez, con el Pollo Carvajal (condenado por narcotráfico) y con empresarios chavistas son públicos. Incluso ha presumido de “liberar centenares de presos” mientras Plus Ultra, con capital venezolano, recibía 53 millones de euros del Gobierno de Sánchez.
El Debate ya advirtió que esta comparecencia no era improvisada: Zapatero comparece precisamente porque su nombre aparece en la trama de blanqueo.
Y OKDIARIO lo resumió sin rodeos: “Zapatero admite en el Senado que cobró en torno a medio millón de su conseguidor vinculado a Plus Ultra”.
Esto no es “entrega desinteresada”. Es tráfico de influencias.
El PP electoralista y la verdadera oposición
El PP ha convocado esta comisión coincidiendo con las elecciones en Castilla y León. Usan a Zapatero como arma arrojadiza, pero no van al fondo. Vox, en cambio, ha exigido claridad sobre los lazos con el chavismo y con China. La senadora Paloma Gómez ya reprochó al expresidente su actitud durante la sesión. Porque mientras el PP busca votos, Vox busca la verdad: que el socialismo ha convertido el Estado en una red de favores y empresas fantasma.
El “ganaré” de Zapatero que suena a amenaza
“Sé lo que buscan… pero ganaré”, ha rematado. Ese “ganaré” no es de un inocente. Es la arrogancia de quien cree que el sistema lo protege. España ya no puede tolerar más sociedades instrumentales, más rescates opacos y más expresidentes que facturan mientras el país paga la factura.
El PSOE no ha cambiado. Solo ha perfeccionado la maquinaria.

