El panorama judicial español resalta con dos frentes abiertos que afectan a figuras vinculadas al entorno de la izquierda. Mientras el ex-diputado Íñigo Errejón ve cómo se despeja parte de su horizonte penal, el humorista Héctor de Miguel, conocido como ‘Quequé’, se enfrenta a una petición formal de prisión por parte del Ministerio Fiscal.
Archivo fulminante de la segunda denuncia contra Íñigo Errejón
La titular del Juzgado de Instrucción número 29 de Madrid ha decretado el archivo de la segunda denuncia presentada contra Íñigo Errejón. El motivo principal de esta decisión jurídica radica en que la denunciante no ratificó su testimonio ante la magistrada, un paso procesal indispensable para dar continuidad a la instrucción en este tipo de delitos.
«Al no haber sido ratificada la denuncia por la víctima, no concurre el requisito de procedibilidad necesario para la continuación del procedimiento», señalan fuentes jurídicas.
La denunciante alegó un ataque de pánico y que «tenía más que perder que ganar». Sin ratificación, la causa se cierra sin investigación profunda ni consecuencias.
Este cierre exprés beneficia a un político progresista emblemático del progresismo radical, evitando cualquier escrutinio serio sobre acusaciones gravísimas.
Fiscalía solicita prisión para ‘Quequé’ por presunto acoso
En un escenario paralelo, la Fiscalía ha solicitado una pena de dos años de cárcel para el comunicador Héctor de Miguel (‘Quequé’) por un presunto delito de acoso contra Polonia Castellanos, presidenta de la Asociación de Abogados Cristianos.
Los hechos que motivan esta petición se centran en el supuesto hostigamiento reiterado a través de medios de comunicación y redes sociales. No obstante, la acusación particular, ejercida por la propia Castellanos, eleva la petición de condena hasta los cuatro años de prisión, al considerar que la conducta del humorista excede la libertad de expresión para entrar en el ámbito del hostigamiento personal.
La asociación, que desde 2008 defiende derechos fundamentales —incluyendo la vida de los no nacidos y la libertad religiosa—, ha logrado avances procesales: procesamiento confirmado por la Audiencia de Valladolid en septiembre de 2025 y ahora apertura de juicio oral en 2026.
El sesgo ideológico que blinda a la izquierda y castiga a los cristianos
Mientras Errejón sale indemne de acusaciones de agresión sexual por mera falta de ratificación, Quequé enfrenta prisión por «humor crítico» hacia una asociación que defiende la vida y los valores cristianos. Esto no es casual: refleja cómo una justicia impregnada de progresismo protege a sus aliados y criminaliza a quienes resisten agendas ideológicas radicales.
Abogados Cristianos representa la voz disidente frente a lo establecido: denuncia el genocidio de cristianos en Nigeria, lucha contra el aborto selectivo y defiende la libertad de expresión cristiana.
Esta disparidad erosiona la confianza en las instituciones. Exigimos una justicia imparcial: no más impunidad para la izquierda ni persecución selectiva contra quienes defienden la fe y la vida. Casos como estos confirman que, bajo el actual régimen, la ley se dobla según la ideología del implicado, no según los hechos probados.

