La Audiencia Nacional ha cerrado hoy, 27 de abril de 2026, una de las vías más simbólicas de la corrupción nacionalista. Tras una evaluación médica presencial, el tribunal ha decidido eximir de toda responsabilidad penal a Jordi Pujol i Soley por su deterioro cognitivo. El expresidente catalán, de 95 años, queda fuera del procedimiento mientras el resto de su familia continúa bajo acusación.
La decisión médica que borra al cerebro del caso
El mismo día en que arrancaban las declaraciones de los acusados, el tribunal ha confirmado la eximición después de un nuevo reconocimiento forense realizado en la sede de San Fernando de Henares. Informes previos ya diagnosticaban un “trastorno neurocognitivo mayor de tipo mixto (Alzheimer y vascular)”, irreversible y progresivo. La Fiscalía Anticorrupción reclamaba para él 9 años de cárcel y multa de 204.000 euros por asociación ilícita y blanqueo de capitales. Todo eso se ha evaporado en cuestión de horas.
“Queda fuera del procedimiento”, ha anunciado el presidente del tribunal, según recoge Europa Press. Una frase que resume a la perfección cómo funciona la justicia para ciertos apellidos.
El clan sigue en el banquillo, pero sin el jefe
La causa continúa contra los siete hijos —Jordi, Josep, Pere, Oleguer, Oriol, Marta y Mireia— y contra 15 colaboradores. Se les acusa de haber formado una auténtica asociación ilícita para enriquecerse durante décadas con comisiones ilegales y sociedades pantalla en Andorra. La Fiscalía mantiene que no se trata de una herencia familiar sino de dinero procedente de adjudicaciones públicas corruptas. Sin embargo, el cerebro político del entramado ya no rendirá cuentas.
Esta semana, las declaraciones de los acusados
Hasta el miércoles, los miembros del clan Pujol, comenzarán a declarar. El juicio, iniciado en noviembre de 2025, tiene previsto concluir el 14 de mayo.
Este caso pone de manifiesto la lentitud de la justicia española cuando se trata de los intocables del sistema. Mientras Vox denuncia sin descanso la corrupción endémica del nacionalismo catalán y exige responsabilidades políticas reales, PP y PSOE han mirado hacia otro lado durante décadas, permitiendo que el procés y sus redes de influencia prosperaran. Hoy, con el juicio en plena recta final, se confirma lo que muchos temían: para los intocables del nacionalismo catalán siempre hay una puerta de salida.
En resumen, la recta final del juicio Pujol no solo decidirá el futuro judicial de una familia, sino que volverá a exponer las vergüenzas de un modelo autonómico que ha servido para enriquecer a unos pocos a costa de todos los españoles. La verdadera justicia exige que nadie quede por encima de la ley, independientemente de su edad o su pasado político. Si quieres saber todo sobre los Pujol te recomendamos que leas Los Pujol frente a la Historia (I) | Última Hora y Noticias de España | Nuestra España y Los Pujol frente a la Historia (II) | Última Hora y Noticias de España | Nuestra España

