Hantavirus: la gente se lo está tragando

La negligencia de Sánchez en la crisis del hantavirus se disfraza ahora de alarmismo desmedido. Mientras el Gobierno de coalición izquierdista genera una atmósfera de pánico controlado alrededor de un brote limitado a un crucero, las preguntas incómodas se multiplican: ¿para qué tanto ruido? ¿Busca Sánchez justificar nuevos decretos-ley que amplíen su control o, simplemente, copar titulares y apartar del foco las declaraciones del caso mascarillas que siguen salpicando al PSOE?

El MV Hondius zarpó de Ushuaia, en la Patagonia argentina, donde supuestamente roedores infectados iniciaron el contagio. Uno se pregunta, con ironía, si habrá pangolines por aquellas latitudes o si el guion de 2020 se repite con otro animal exótico para justificar el teatro mediático. Tres fallecidos y cinco casos confirmados son tragedia suficiente sin necesidad de convertirlo en pandemia inminente.

La tardanza de Sánchez y el alarmismo interesado

Pedro Sánchez tardó tres días en llamar a Fernando Clavijo, presidente de Canarias, pese a la solicitud urgente de coordinación. Esa demora inicial contrasta con la sobreactuación posterior: protocolos masivos, despliegue informativo y llamadas a la “solidaridad” internacional mientras se oculta la improvisación. Clavijo ha doblado el pulso con responsabilidad: el crucero no atracará en Tenerife, solo fondeará. Los pasajeros se trasladarán en lanchas nodrizas al aeropuerto, minimizando riesgos.

“El martes pedí a Pedro Sánchez que aceptara el barco, y él aceptó”, declaró Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS. Sin embargo, esa supuesta generosidad choca con la realidad de un Ejecutivo ausente en los momentos críticos. El cuerpo de uno de los tres fallecidos permanece aún a bordo, agravando la situación humanitaria.

La negligencia de Sánchez en la crisis del hantavirus se evidencia en esta doble vara: silencio cuando se necesita acción y alarma cuando conviene distraer.

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El avance del brote y el uso político del miedo

La OMS ha elevado a cinco los casos confirmados y detecta tres sospechosos más. El virus Andes, endémico en Sudamérica, se transmite principalmente por inhalación de aerosoles de roedores y tiene contagio persona a persona limitado. El periodo de incubación largo justifica vigilancia, pero no el clima de pánico que se está instalando.

La Policía Nacional ha enviado a todos sus agentes un protocolo con EPI completo, ventilación y evitar polvo. Defensa acelera la producción de ribavirina en Colmenar Viejo. Medidas lógicas y necesarias, pero que contrastan con la sobredimensión mediática del asunto. ¿Para qué este alarmismo? ¿Para preparar el terreno a más decretos-ley que concentren poder en Moncloa? ¿O para que las comparecencias del caso mascarillas, con implicaciones directas al PSOE y a su entorno, pasen a segundo plano?

Se está fraguando el caldo perfecto para otro escándalo de corrupción que quede enterrado bajo titulares de hantavirus. La izquierda repite patrones: crear emergencias o inflarlas para tapar sus vergüenzas.

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Consecuencias políticas de un alarmismo calculado

Esta gestión torpe y oportunista desnuda las debilidades de un Gobierno que falla en coordinación pero sobresale en narrativa. Clavijo, desde Canarias, prioriza la seguridad de los canarios frente a las vacilaciones centrales. Su decisión firme marca distancia con la estrategia de Sánchez y evita riesgos innecesarios.

La negligencia de Sánchez en la crisis del hantavirus no solo cuestiona su liderazgo, sino que alimenta la sospecha de que el pánico selectivo sirve para distraer de los verdaderos problemas: la corrupción enquistada en el PSOE que sigue saliendo a la luz en los tribunales. Vox ha reclamado desde el primer momento transparencia total y medidas proporcionadas, frente al mutismo inicial y la sobreactuación posterior del Ejecutivo.

Los españoles merecen respuestas serias, no teatro sanitario. Este episodio del Hondius debe servir para exigir cuentas y rechazar cualquier intento de usar un brote real para tapar escándalos propios o justificar más control político. La derecha responsable, lejos de alarmismos interesados, defiende una gestión eficaz y sin dobleces. ¿Sánchez la traería a España pudiendo contagiarse?

Para la tranquilidad de nuestros lectores, un experto real, el Dr. Luis Miguel de Benito, os cuenta lo siguiente:


Escrito el 08/05/2026
Equipo NE