Después de «qué inventada», Puente nos trae «qué fumada». Éste es el nivel de un Ministro. Este ministro de tercera, opina obre el informe de la UDEF, informe que evidentemente no ofrece completo sino que lee por pequeñas partes para intentar desdecir a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en su investigación. El propio Gobierno ridículo que tiene España se permite cuestionar informes policiales y ofrece vídeos de blanqueo de imagen con argumentos tan sólidos como un castillo de naipes.
Al propio estilo «Aló Presidente» se atreve el señor a hacernos unos «Aló Sr. Puente» a apuntar que los investigadores desconocen los procesos de licitación y que tienen falta de rigor. Alega un supuesto interés por derribar al gobierno. Llegamos a la conclusión de que Puente ha optado por la táctica estrella de manual: si no puedes rebatir el conjunto, desmontas anotaciones que sacas de contexto, pones cara de profesor paciente y conviertes un vídeo de casi diez minutos en un seminario exprés de «yo sé más que la UDEF».
Y vaya seminario, casi es Óscar Puente el nuevo Presidente del Gobierno. Ahí está, sentado con bandera española y europea de fondo (por si alguien dudaba de su patriotismo europeo), leyendo trocitos seleccionados como quien repasa la lista de la compra. «Una pone: martes 8», sentencia con aire triunfal, como si esa fecha fuera la clave que hace explotar todo el informe por los aires.
Qué detalle más fino: los investigadores de la UDEF, que llevan años persiguiendo tramas, no saben ni mirar un calendario, pero el ministro de Transportes sí. Maravilla. Luego pasa a explicar que la licitación era «abierta con un solo criterio: precio más bajo», que «no se adjudica con ningún criterio discrecional» y que, oiga, «no es con Huawei con quien se contrata». Todo ello mientras muestra capturas de El Confidencial, ABC y Vozpópuli donde se habla precisamente de ese contrato publicado en Nochebuena, del cierre exprés de plazos pese a las fiestas y de cómo el propio Puente fulminó al directivo que firmó el asunto cuando estalló el escándalo.
Ironía pura: el mismo Gobierno que presume de no interferir en las investigaciones ahora dedica recursos ministeriales a grabar un vídeo explicando a la policía cómo se lee un BOE y cómo funciona una adjudicación. Presuntamente, claro, porque aquí nadie acusa, solo observamos que el nivel de «desmontaje» consiste en señalar que una anotación dice martes y que el procedimiento era abierto. ¡Toma rigor! Como si la UDEF hubiera inventado la licitación de material Huawei vinculada a una libreta intervenida a Julio Martínez Martínez, con anotaciones sobre Zapatero y compañía, por mero capricho veraniego.
El broche final del monólogo es glorioso: insinúa que todo esto forma parte del «panorama mediático» y de «maniobras antidemocráticas». O sea, que cuestionar al Gobierno es antidemocrático, pero que un ministro tache de «falacias» un informe policial y lo convierta en contenido de redes (seguramente pagado por todos) es periodismo de servicio público, ¿será ayuda al departamento del HODIO también? Brillante. En un país donde el propio Ejecutivo presume de transparencia, resulta que la «transparencia» consiste en soltar un vídeo de diez minutos seleccionando lo que conviene, dejando el resto del informe en la nevera del olvido (sí, la de «la UDEF es fango de ultraderecha») y acusar a todo el que pregunte de formar parte de una conspiración derechista-orquestada-por-pseudomedios.
En definitiva, Puente no desmonta el informe: lo reduce a una anécdota de fecha y a una clase de preescolar de contratación pública que, supuestamente explica y desmonta toda la trama y argumentación de la unidad policial especializada, que él tacha de bulos. El castillo de naipes sigue en pie, pero ahora con subtítulos y gestos de manos incluidos. Y el Gobierno, una vez más, demuestra que su mejor estrategia contra las investigaciones es convertir al ministro en youtuber cutre y chabacano de defensa propia. Qué fumada, sí. Pero de las que dejan marca. Y mientras tanto, la ciudadanía observa cómo se cuestiona a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con la misma soltura con la que traga las noticias de robos a espuertas, tramas, mordidas, y demás atropellos. Nivel de tercer ministro, primero de guiñol.
Deleitaros con el vídeo completo aquí, si tenéis estómago suficiente:

